Caimán

Las poblaciones de caimanes, iguanas de palo y de rana cubana, todas especies invasoras, continúan extendiéndose por toda la Isla con patrones muy similares de ubicación, sin que haya un plan para controlarlas.

“En Puerto Rico tenemos problemas serios con las especies invasoras. Nuestra isla está llena de especies invasoras, la pregunta es, ¿qué vamos a hacer con este problema. En Puerto Rico no se hace como en otras partes del mundo, el manejo. Si vamos a manejar una especie invasora en Puerto Rico tenemos cuatro alternativas: erradicarla, que es prácticamente imposible; la de limitar la población, eliminando individuos y bajando sus densidades para que no sean tan problemáticas; mitigar los impactos ayudando a la especie afectada en una forma u otra, o no hacer nada”, recalcó el doctor Rafael Joglar durante una conferencia sobre las especies invasoras en Puerto Rico.

El investigador hizo un recuento de las especies invasoras en Puerto Rico, pero específicamente abordó las investigaciones realizadas en Puerto Rico sobre el caimán, la iguana de palo, y la rana cubana. Esto como parte de las actividades de la Asociación de Pre Veterinaria de la Universidad de Puerto Rico, con motivo de la Semana Mundial de la Biodiversidad y la Vida Silvestre.

“Sobre las especies invasoras ha habido muy poca investigación, muy pocas publicaciones, muy poca fiscalización y poca asignación de fondos para manejar e investigar esa especie”, aseveró el experto, quien asegura que por ejemplo, se pueden adquirir especies invasoras mediante internet con poca o ninguna fiscalización por parte de las autoridades.

Abundantes los caimanes

Sobre los caimanes, afirmó que su distribución se ha ampliado desde el 2010 y que ahora tiene presencia en todo el norte, el oeste, el este, algunas partes del sur, muy pocas en el centro, y en Vieques. Describió la población como “bastante abundante”.

Uno de los estudios que realizó el catedrático en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, con esta especie fue en el Estuario de San Juan, detectando entre cuatro a 14 caimanes por noche en esa área. Los caimanes son nativos de centro y Suramérica y fue introducida a la Isla en la década de los 60.

Otra de sus investigaciones fue para determinar de qué se alimentaban los caimanes en Puerto Rico. De acuerdo a los hallazgos, “se alimentan de todo. Comen pájaros, mamíferos, reptiles, anfibios, peces, caracoles, insectos, arácnidos, material vegetal, hasta desechos”.

De otro lado, el profesor de biología mencionó que al menos otras tres especies de cocodrilos existen en la Isla, pero no hay información de que se están reproduciéndose. Estos son: el American alligator, el cocodrilo americano y el cocodrilo de Nilo. “Hemos recibido información que no ha sido confirmada que ha habido avistamientos del caimán negro, es una especie peligrosa y agresiva”, sostuvo.

Los accidentes con humanos reportados han sido de ejemplares en cautiverio, destacó. “Empleados de Recursos Naturales han tenido encuentros incómodos. Se han lastimado manos, perdido dedos, estos accidentes han sido con animales ya capturados o en cautiverio. No ha habido ataque a personas en Puerto Rico de caimanes. En término de interacciones, los caimanes han atacado mascotas en Puerto Rico. Los pescadores tienen problemas, los cazadores también”, sentenció.

Algunas de las recomendaciones que ofreció el experto para esta especie es: no alimentarlos, no acercarse, no capturarlos, no tenerlos como mascotas y no dejar a niños ni mascotas cerca de cuerpos de agua donde ha habido avistamientos.

“Aunque el caimán es peligroso y agresivo no queremos desarrollar un estado de pánico en la isla. El llamado es a la prudencia. Las recomendaciones son para que la gente sea precavida, tenga cuidado con estas especies”, indicó.

Extremadamente abundantes las iguanas de palo

De otro lado, el investigador resaltó que en Puerto Rico hay más iguanas de palo por hectárea en bosque de mangle, que, en centro y sur América, de donde son nativas. Por cada hectárea en la Isla, hay 223 ejemplares, mientras que en Panamá ese número solo llega a 50 y en Colombia a apenas 13.7.

Joglar trabaja en un proyecto de control de población en las Cabezas de San Juan en Fajardo, donde han impedido el nacimiento de miles de iguanas. En 2019, por ejemplo, se destruyeron 32 mil Esta especie ha dañado las carreteras de esa zona, ya que buscan anidar cerca de estas para aprovecharse del calor que emana la brea.

Algunos de los daños que han ocasionado las gallinas de palo son al paisaje, la agricultura, causan problemas a las estructuras de las residencias, a las carreteras y aceras, así como mortandad al mangle negro.

Su distribución está por toda la Isla, pero igualmente abundan más en el oeste, norte, este y sur y menos en el centro.

Desinformación sobre las ranas cubana

Otra especie invasora abundante en Puerto Rico es la rana cubana. Joglar reconoció que se le conoce erróneamente como un depredador del coquí, pero el experto resalta que hay muchas otras amenazas más importantes para la especie nativa.

Con informes de avistamientos, pudo realizar el mapa más reciente de esta población en Puerto Rico, que es similar en aspecto al de caimanes e iguanas. “La especie es más abundante en el oeste y la zona de metropolitana del norte”, detalló.

Otras especies invasoras

“Tenemos cinco especies de anfibios, tres especies de monos, dos especies de ratas, una especie de ratón, una especie de mangosta, una especie de iguana, una de caimán, una de cerdo, una de cabro, una de venado y una de boa, por solo mencionar algunos vertebrados terrestres en Puerto Rico, que son invasores”, afirmó Joglar.

Sin embargo, uno de los más que le preocupa es un hongo patógeno que ataca la piel de los anfibios. “Es mortal, es capaz de matar anfibios, se descubrió recientemente, es una especie invasora y ha sido clasificada como una de las 100 especies invasoras más peligrosas del mundo. Ese hongo llegó a Puerto Rico en la década de los 60. Ese hongo es la causa principal por las que se pierde tres veces más que el coquí”, destacó el científico, quien a su vez mencionó otros factores que afectan a esta especie nativa, como la deforestación y el cambio climático.

Además, apuntó que, de todas las especies, las más afectadas por otras especies invasoras son aquellos de agua dulce. De las 46 especies de agua dulce en Puerto Rico, solo nueve son especies nativas. Mientras, que, en el caso de los anfibios, hay 19 especies nativas y al menos cinco invasoras. En reptiles, son 61 especies endémicas y seis introducidas. De otro lado, en cuanto a las aves, hay 370 especies de Puerto Rico y 34 invasoras. En el caso de los mamíferos la mayoría de las especies son invasoras, con excepción de los murciélagos.

El científico concluyo que las especies invasoras “pueden producir impactos muy serios en la biodiversidad, pueden causar la extinción de especies, daños económicos, a la agricultura, al paisaje y a la salud humana.

“La educación es importante, sobre las especies invasoras y el manejo no puede convertirse en maltrato animal”, puntualizó.