ajo

Los aminoácidos, lípidos, almidón y sacáridos que contiene el ajo se convierten en acrilamida cuando se fríe. El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, clasifican a este compuesto orgánico como una posible sustancia cancerígena que consecuentemente es capaz de contribuir al desarrollo de tumores malignos.

Si bien la alicina que contiene el ajo fresco tiene muchas propiedades saludables, su consumo abusivo puede causar daños a la salud, como la irritación y el malestar en el estómago.

Las personas que sufren de enfermedades gastrointestinales, son las que deben usarlo con cuidado a la hora de cocinar. Para evitar los efectos adversos, se aconseja comer entre uno o dos dientes de ajo al día y no más, destaca la científica Ellen Tattelman, de la Escuela de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshiva de Estados Unidos.