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Vecinos de la carretera PR-173, en Guaynabo, denunciaron que la vía se ha convertido en “una trampa mortal” debido a que a la altura del kilómetro 28.5 la carretera podría colapsar después de que sufriera daños de consideración tras el paso del huracán María, en septiembre de 2017, y con el terremoto del pasado 7 de enero.

Advierten que la carretera es transitada diariamente por cientos de vehículos para visitar lechoneras en la zona, y que a las condiciones de la vía se suman troncos que cuelgan del cableado eléctrico que está a las orillas y que podrían caer en cualquier momento y provocar un accidente.

La vía, señalan los vecinos, lleva dos años sin ser atendida.

Con el huracán María, ya parte de la PR-173 colapsó en el lugar, lo que provocó un deslizamiento de tierras que llegó a una vivienda más abajo, que salvó de milagro. Junto a esa residencia, hay otras que también corren peligro.

En relación a los troncos, estos amenazan la seguridad de los conductores y se encuentran colgando al menos desde la pasada semana, cuando se reportaron los sismos de mayor intensidad.

De acuerdo con la información proporcionada por vecinos, en el municipio “no hay sentido de urgencia”, para solucionar un problema que es “grave” y que se está dando en una situación de emergencia por los temblores.