Boricua recibe premio internacional

David José Acevedo Ramírez

Para algunos, las rejas son un elemento arquitectónico de metal que se emplean para proteger o separar espacios. Sin embargo para David José Acevedo Ramírez, más que eso, las rejas implican memorias y sentimientos. De hecho, este planteamiento le hizo merecedor del prestigioso galardón The Architecture MasterPrize (AMP), que otorga la organización internacional Farmani Group.

El AMP es una importante distinción que busca honrar diseños en las disciplinas de la arquitectura, diseño de interiores y paisajismo arquitectónico, con el fin de avanzar en la apreciación de estas a nivel mundial. Este año la competencia contó con 42 categorías. Cada diseño sometido fue evaluado por varios jurados, y los mejores proyectos concursantes de todo el mundo fueron los seleccionados. Entonces, dicho premio le fue otorgado a Acevedo Ramírez en la categoría de Arquitectura Institucional, por el proyecto nombrado “Oso Blanco Memorial & Cremation Center”, cuyo eje fue su tesis de maestría titulada La Reja.

Boricua recibe premio internacional

Y es que parte de su trabajo investigativo, de todo un año, se enfocaba en resaltar el valor arquitectónico que poseen las rejas de balcones y marquesinas en el contexto urbano. Pero no cualquier reja, sino aquellas con figuras o patrones que solemos ver y recordar en las casas de nuestros abuelos.

Precisamente fue su abuela Elba Ramírez, quien inspiró su tesis. Pues Acevedo cuenta que —a pesar de que la estructura y diseños de patrones ornamentales que incluían las rejas siempre llamaron su atención— no fue hasta el fallecimiento de su abuela que se percató que las rejas siempre han estado presente en los recuerdos que atesora con su abuela. Entonces el tema se convirtió en el eje central de su proyecto.

“Siempre quise investigar sobre las rejas, porque las miraba y me cuestionaba cosas respecto a su diseño. También desde el principio estaba incluido como parte de mi tesis, pero faltaba algo. Un día, hablando con uno de los profesores del Comité de Tesis, nos percatamos que más allá de la reja había un componente psicológico que el subconsciente reconoce y queda impregnado en la memoria”, manifestó el recién egresado de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras (Uprrp).

“Por ejemplo, cada recuerdo que tengo con mi abuela parte de un mismo escenario, su balcón. Yo veía la reja de mi abuela y revivía al instante —aún lo hago— las mil y una memorias que comparto junto a ella. Es entonces que me interesa la idea de investigar si existía una posibilidad de que la reja tuviese una capacidad de almacenar y retener memorias, para descubrir que desde un punto de vista perceptivo y psicológico, es posible”, explicó el arquitecto sobre el origen de su exitosa propuesta.

Nace Oso Blanco Memorial & Cremation Center

Cuando el joven arquitecto decide integrar a la investigación el tema de la memoria y vincularla con la reja, su tesis tomó un giro inesperado y surgió el proyecto de Oso Blanco.

Oso Blanco Memorial & Cremation Center es una propuesta de edificación de un espacio concebido como un lugar donde se llevan a cabo rituales fúnebres, por lo que la integración de las rejas hace perfecto sentido tras el análisis. Ya que partiendo de la investigación realizada por el joven artífice por espacio de un año, relució que en efecto los patrones que contienen las rejas facilita evocar memorias. Los mismos que fueron integrados en distintos espacios que componen el centro de cremación y memorial, de manera que los usuarios puedan recordar ampliamente a sus seres queridos.

De otro lado, el novel arquitecto mencionó que la selección del área de Oso Blanco en Río Piedras, se relaciona al valor arquitectónico de la ubicación y la cercanía al Centro Médico, dos cementerios y varias funerarias. Lo que entiende podría ayudar a complementar las funciones de dichos establecimiento, así como facilitar un espacio cercano como centro de cremación sin la necesidad de conducirse a otras partes de la Isla y mitigar la crisis de espacios para sepultar los restos de un ser querido.

No obstante, Acevedo Ramírez aclaró que “el proyecto propuesto no toca el terreno de la antigua penitenciaría. Entendemos es un referente histórico y de gran importancia para los amantes de la arquitectura”.

El reconocimiento

La Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico promociona la propuesta para el AMP, entre estudiantes cuyas propuestas de tesis han sido catalogadas sobresalientes, invitación que Acevedo Ramírez acogió como un reto personal.

Sin embargo, y aunque el novel arquitecto reconoce el potencial de su propuesta, haber sido la propuesta ganadora de tan prestigioso galardón le tomó por sorpresa.

“Sabía que no debía quedar ahí. Fue un proyecto pensado y dedicado a mi abuela (Elba) y hecho con el corazón. Decidí participar para reconfirmar ese potencial y para honrar su memoria. No fue algo que hice por dinero ni por una beca, simplemente porque sé que mi abuelita hubiera estado muy feliz por el logro”, acotó.

Para el joven de 25 años —que recién se abre paso en la industria de la arquitectura a nivel local— haber recibido la distinción The Architecture MasterPrize representa una ventana para que el público conozca su trabajo y su talento. Al mismo tiempo abrió una puerta para la posibilidad de desarrollar nuevas propuestas y colaboraciones.

Por el momento, el arquitecto aspira a continuar aprendiendo de sus mentores en el campo, quienes siempre le han dado su apoyo, así como seguir desarrollándose dentro de las diversas áreas que permite la industria para ser un gran profesional.

“Estoy muy agradecido por esta oportunidad, y más que una pauta, este reconocimiento me reafirma que elegí bien, que estoy en donde quiero estar y que no he perdido el tiempo invertido. Ahora seguiré aprendiendo cada día más”, concluyó.

Sobre el arquitecto

David José Acevedo Ramírez es un joven arecibeño, de 25 años de edad, que recién obtuvo su grado de maestría en Arquitectura en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Asimismo, cuenta con un bachillerato en Diseño Ambiental, de la misma institución.

Desde hace dos años, labora en la firma de arquitectos Hacedor:maker/arquitectos en San Juan, donde comenzó como estudiante y luego como arquitecto en entrenamiento. También ha laborado con TASO-Estudio de Arquitectura Social. Realizó su internado con Fuster + Partners-Architects y hasta fungió como Asistente de enseñanza de la Escuela de Arquitectura de la UPR en cursos como Conceptos de arquitectura Modelado físico / Modelado 3D Representación gráfica / Proceso de diseño en 2016.

Acevedo Ramírez comparte que fue su amor por el arte lo que lo lleva a inclinarse por la arquitectura, pues adicional cuenta con estudios en artes plásticas de diversas instituciones, incluyendo la Escuela de Bellas Artes de Arecibo y Escuela de Arte y Diseño de Puerto Rico. Desde pequeño buscaba crear y construir, fuera con pinturas, con bloques de juguetes o figuras.

Actualmente, considera no tener un estilo de diseño en particular. No obstante, se considera seguidor de los preceptos del reconocido y galardonado arquitecto de origen suizo, Peter Zumthor, cuyo trabajo se describe con frecuencia como “intransigente y minimalista”.

Pues Zumthor describe a la arquitectura como “una obra que consta de formas y contenidos que se combinan para crear un fuerte estado de ánimo fundamental lo suficientemente poderoso como para afectarnos. La obra puede poseer las cualidades de una obra de arte. Sin embargo, este arte no tiene nada que ver con configuraciones interesantes u originalidades. Se trata de ideas y comprensión, y sobre todo de la verdad”.