Ansiedad

Suministrada 

A raíz del Covid-19, diferentes profesionales de la salud mental han denunciado un alza en trastornos de ansiedad y miedo en la población.

Según la Clínica Mayo, en Minnesota, la mayor parte de las preocupaciones en esta situación de emergencia surgen de la incertidumbre causada por la emergencia, el cambio en el modo de vida, las rutinas diarias alteradas, las presiones económicas, y el aislamiento físico y social.

También, los pensamientos de contraer la enfermedad, el tiempo de duración de la pandemia y la información errónea que se pueda encontrar tienen gran influencia sobre la salud mental y los estados de ánimo. 

Algunos de los signos y síntomas más comunes que se pueden experimentar cuando se padece de ansiedad son: sensación de nerviosismo, agitación o tensión, sensación de peligro inminente, pánico, aumento del ritmo cardíaco, respiración acelerada (hiperventilación), sudoración o temblores.

Las personas con ansiedad también pueden experimentar sensación de debilidad o cansancio, problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual, problemas para conciliar el sueño y algunos problemas gastrointestinales (GI) que están ligados a la ansiedad. 

Durante el distanciamiento físico y social es posible que a pesar de sus mejores esfuerzos, pueda sentir tristeza, enojo, irritabilidad, desesperanza, ansiedad o temor. Tal vez tenga problemas para concentrarse en tareas rutinarias, cambios en el apetito, dolores en el cuerpo o dificultad para dormir, o le sea difícil enfrentar tareas de todos los días. Si estos signos y síntomas duran por varios días seguidos, causándole problemas en su vida diaria y creándole dificultades para llevar a cabo sus responsabilidades normales, debe buscar ayuda profesional.

Para trabajar con el temor es importante que identifique la causa de sus emociones, que busque información de fuentes confiables y que siga las recomendaciones de las agencias y autoridades de salud. 

La influencia y comentarios de las personas que le rodean suelen ser en muchas ocasiones abrumadores. Considerar la manera en que las personas influyen en sus reacciones y pensar si eso aporta o no a su vida es una forma de evaluar y comenzar a trabajar con el manejo de las emociones.  Otra de las fuentes comunes de temor o miedo en estos momentos de emergencia pueden ser el sentir que no tiene control. Es normal este sentimiento en momentos como el que se vive sin embargo, enfocarse en las tareas y actividades que puede controlar y realizar en su hogar puede ser una forma de manejar estos sentimientos.

El cambio constante y las contradicciones en la información que recibe puede también convertirse en una fuente de miedo. Su enfoque en esta situación debe ser en practicar las técnicas de lavado de manos, el uso de mascarilla y mantener la distancia con otras personas para protegerse ante la incertidumbre de un posible contagio. Mientras practique estas recomendaciones de cuidado y protección de usted y los suyos, se sentirá en mayor control de la situación y de sus emociones. 

Ante la situación que enfrentamos, el distanciamiento físico y social puede afectar su estado mental. La situación de cada cual ha cambiado significativamente y a consecuencia de esto se recomienda el uso de diferentes recursos tecnológicos para conservar el buen estado de la salud mental y mantener contacto con las personas que son importantes en su vida.

Herramientas como FaceTime, Skype y/o Zoom, e inclusive las llamadas telefónicas, pueden ser útiles para comunicarse con sus familiares y amistades mientras tenga que mantenerse en su hogar y distante para evitar el contagio con el COVID-19. Si está experimentando ansiedad o temor es bueno que pueda establecer nuevas rutinas en casa como:

  • Realizar alguna actividad física o yoga

  • Bailar

  • Tomar un tiempo para meditar

  • Ver una película

  • Leer un libro

  • Hacer otras actividades que le entretengan o diviertan 

Algunas personas están aprovechando este tiempo para crear huertos caseros, lo que a largo plazo puede crear un ahorro para el bolsillo y a la vez promueve la seguridad alimentaria. Esta actividad provee una buena oportunidad para integrar a todo el núcleo familiar.

En fin, existen muchas opciones que le pueden ayudar a manejar sus emociones; es importante identificar y llevar a cabo esas actividades para sentirse mejor y en control mientras dure toda esta situación. 

Es necesario practicar el autocuidado de manera que pueda atender y manejar señales y sentimientos que esté sintiendo, informarse de fuentes confiables, mantenerse conectados con sus seres queridos y amigos, y ser amable con los que les rodean. Si usted siente que no puede manejar la situación, que se le imposibilita e interrumpe el realizar las tareas y responsabilidades diarias, es momento de buscar ayuda. 

En cuanto a servicios de apoyo, puede comunicarse con APS Health quienes están ofreciendo sus servicios psicológicos y psiquiátricos a través de la línea telefónica al 787-641-9133.

Además, el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias Médicas, cuenta con un centro especializado en el manejo de respuesta de salud mental de eventos traumáticos o de estrés extremo, Centro de Estudio y Tratamiento para el Miedo y la Ansiedad (CETMA). Ellos están disponibles por email: cetma.rcm@upr.edu o pueden accesar su página de Facebook como Centro para el Estudio y Tratamiento del Miedo y la Ansiedad. También puede llamar a la línea PAS (ASSMCA) al 1-800-981-0023 o bajar su aplicación móvil.

 

Puede encontrar más información sobre este tema en las siguientes páginas web: 

• Organización Mundial de la Salud - https://www.who.int/mental_health/es/

• Centers for Disease Prevention and Control (CDC) - https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/managing-stress-anxiety.html

• Mayo Clinic - https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/coronavirus/in-depth/mental-health-covid-19/art-20482731

• AARP - https://www.aarp.org/espanol/salud/vida-saludable/info-2020/ansiedad-durante-el-brote-de-coronavirus.html

 

Las autoras son Educadoras en Salud en adiestramiento del Programa de Maestría en Educación en Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.