Cometa

Imágenes captadas desde Puerto Rico muestran a un cometa que se acercó levemente a la Tierra, y la gran cantidad de fotos confirma que fue visible, aunque con ayuda óptica, desde toda la Isla, informó la Sociedad de Astronomía del Caribe (SAC).

Se trató del "C/2020 F3 (NEOWISE)", un cometa que tuvo su mayor acercamiento a la Tierra entre el 22 y 23 de Julio. "Aunque la nubosidad limitó las observaciones y captura de imágenes durante los pasados días, aún así muchos tuvieron la oportunidad de captarlo con cámaras y observarlo a través de binoculares. Pudimos confirmar que a través de telescopios pequeños, el cometa lució tan hermoso como se aprecia en algunas de las imágenes que muestran un acercamiento del visitante celeste", señaló Eddie Irizarry, vicepresidente de la SAC.

El cometa NEOWISE pasó a una distancia totalmente segura de 64 millones de millas (103 millones de km) de nuestro planeta, y ahora estará gradualmente alejándose de la Tierra. Sin embargo, el cometa aún se mantendrá visible a través de binoculares hasta al menos finales de Julio, mientras que con la ayuda de telescopios pequeños pudiera ser aún visible durante el mes de Agosto, destacó la entidad educativa.

"Obviamente la situación de la pandemia no permitió realizar observaciones públicas del cometa, por lo que optamos por ilustrar de forma fácil y sencilla, cómo localizarlo en nuestros cielos, y las imágenes demuestran que en efecto muchos lograron verlo o captarlo, incluso desde el patio de sus casas", indicó la SAC.

El cometa NEOWISE se ubica en estas noches, entre las 7:40 p.m. y 9:00 p.m, algo más a la izquierda de la llamada Cacerola Grande, en la constelación de la Osa Mayor. Se calcula estaría regresando al interior del Sistema Solar cerca del año 8,786.

"Un cometa luce casi estático en el cielo, pero gradualmente va acercándose al horizonte debido a la rotación de la Tierra. En el caso del NEOWISE, aunque ahora lucirá algo más tenue, es visible a través de binoculares durante al menos una hora", señaló la organización.

Los cometas son residuos congelados de la formación de nuestro Sistema Solar, de hace 4,600 millones de años. Al sentir el calor del Sol, el hielo se sublima, y junto al polvo y gases que expulsan estos objetos celestes, se les forma la peculiar cola.