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Escenas como esta se repite a lo largo de todos los municipios de la Isla. >Archivo / EL VOCERO

En los primeros dos años de administración de la hoy exsecretaria del Departamento de Educación (DE), Julia Keleher, fueron cerradas 438 escuelas públicas.

De acuerdo con los números oficiales presentados por la agencia a EL VOCERO, en el año fiscal 2017-2018 fueron eliminadas 183 escuelas, incluyendo 22 que sufrieron daños por el huracán María. Mientras que en el año fiscal 2018-2019 el total ascendió a 255.

A esta cifra se suman más de 480 escuelas públicas cerradas bajo pasadas administraciones desde la década de 1990, según el plan fiscal que certificó la Junta Federal de Control Fiscal en octubre de 2018.

Sin embargo, este documento presenta una disparidad en cuanto a la cifra de cierres para el año fiscal 2017-2018 al estipular que solo se descartaron 167 escuelas, lo que representa una diferencia de 16 planteles menos cuando se compara con el total provisto por Educación.

Estos cierres, que se han convertido en la norma a través de los años por diversos factores como el éxodo de estudiantes y la crisis fiscal, han tenido un impacto en los municipios, las comunidades escolares y los comercios contiguos, muchos de los cuales han tenido que cerrar o han visto una merma en su economía, según constató este diario con diversos alcaldes.

Precisamente, ejecutivos municipales del Partido Nuevo Progresista (PNP) y del Partido Popular Democrático (PPD) entrevistados por EL VOCERO coincidieron en que muchos de los planteles en desuso están abandonados y no reciben mantenimiento por parte del gobierno central, lo que ha provocado la intervención de los municipios para detener el deterioro de esas propiedades.

Además, estos alcaldes expresaron su interés por administrar los planteles en desuso como parte del proceso que se sigue tras la Orden Ejecutiva 2017-032 que busca evaluar su traspaso a municipios y entidades que promuevan el desarrollo comunitario y económico.

Salinas vive la pesadilla

La alcaldesa de Salinas, Karelyn Bonilla (PPD), indicó que tiene actualmente nueve escuelas totalmente abandonadas que no reciben mantenimiento de parte de las entidades encargadas, lo que ha creado un problema de salud y de seguridad en las comunidades. Anteriormente, en el municipio había 18 planteles. “Hay muchas de ellas que están abiertas, propensas a que roben o que las vandalicen. Por otro lado, se han convertido en un espacio para que la gente deposite basura y para que se propaguen las sabandijas”, dijo Bonilla, quien indicó que a pesar de que ha enviado cartas al Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) para que brinde el mantenimiento, no ha recibido respuesta.

 Los planteles que son cerrados pasan a manos del DTOP, encargado de brindar el servicio de mantenimiento. Sin embargo, varios alcaldes entrevistados coincidieron en que son los municipios los que actualmente asumen esa responsabilidad.

Abandonadas en Cataño

Por ejemplo, el alcalde de Cataño, Félix Delgado Montalvo (PNP), expresó que en el municipio había 11 escuelas operando, pero seis de ellas fueron cerradas.

 “De esas seis, el municipio pidió la totalidad, pero solamente nos dieron la escuela José A. Nieves, que está ubicada al lado del residencial Barrio Palmas. Esa escuela el municipio la va a coger para un centro satélite de seguridad y de servicio a la gente”, expresó Delgado, quien agregó que tiene cinco escuelas totalmente abandonadas y es el municipio el que les brinda mantenimiento.

 Asimismo, el alcalde de Yauco, Ángel Luis Torres (PNP), indicó que tiene cinco escuelas que cerraron el año pasado y otra descartada bajo la administración de Alejandro García Padilla. Agregó que el municipio ha hecho gestiones para adquirir los planteles, logrando la aprobación de La Fortaleza en una de las propuestas sometidas.

Experiencia similar en Gurabo

 De igual forma, la alcaldesa de Gurabo, Rosachely Rivera (PNP), indicó que el ayuntamiento firmó el contrato para administrar una escuela que estaba en desuso y ha identificado otros planteles para proyectos de autogestión y empresariales.

 En ese municipio se han cerrado cinco escuelas: una en 2014, dos en 2017 y dos en 2018. Rivera precisó que los planteles que están en desuso reciben mantenimiento gracias al municipio. “Es un problema porque como no tienen ningún tipo de uso, pues tengo que estar pendiente. Hay veces que los vandalizan y hay que enviar personal para que hagan diversas gestiones y que no se maltraten”, sostuvo.

Herida económica en Cayey

 Por su parte, el alcalde de Cayey, Rolando Ortiz (PPD), precisó que en su municipio se cerraron seis escuelas que actualmente “están totalmente abandonadas”, lo que ha impactado a su vez la actividad económica de los negocios aledaños. Esto sumado a que muchos de los niños de los planteles consolidados tampoco tienen transportación a pesar de que se les prometió.

 En tanto, el presidente de la Asociación de Alcaldes y ejecutivo municipal de San Lorenzo, José “Joe” Román (PPD), explicó que en su ayuntamiento se cerraron cuatro escuelas, pero que anteriormente clausuraron más planteles.

 “Esas cuatro escuelas quienes estamos dando mantenimiento somos nosotros... el gobierno municipal. Al día de hoy, que tenga conocimiento, no ha ocurrido nada con ninguna de ellas”, indicó.

 Explicó que varios planteles que fueron cerrados en administraciones pasadas fueron transferidos y han sido utilizados como centros de envejecientes, cuido de niños y bibliotecas, entre otros usos. El municipio ha invertido $250,000 en cada una de estas estructuras como parte de un proyecto denominado Revolución Social.