Mabel López Ortiz

Mabel López Ortiz, presidenta del Colegio de Profesionales del Trabajo Social. >Archivo / EL VOCERO

El Colegio de Profesionales del Trabajo Social de Puerto RIco (CPTSPR) expresó nuevamente su reclamo al gobernador Ricardo Rosselló para que renuncie de su puesto, citando el respeto a la dignidad del pueblo y el hecho de que debe de asumir responsabilidad por sus acciones.

La presidenta del CPTSPR, Mabel López, afirmó que los errores que cometió el gobernador no pueden resolverse con un pedido al perdón y un reconocimiento de su culpa, sino que debe de asumir responsabilidad completamente y dejar su puesto. Citó entre estos errores a la propagación de comentarios ofensivos, soeces e irrespetuosos en el chat de Telegram del cual participó con otros funcionarios públicos, la investigación ilegal de información privada, discrimen partidista y el uso indebido de fondos públicos, entre otros.

"Los principios de nuestra profesión nos exigen una respuesta ética decisiva y contundente ante la crisis de gobernabilidad que enfrenta el país y el agravio a nuestra dignidad como pueblo cuando es el propio Gobernador y su círculo íntimo de colaboradores quienes expresan, en el ámbito de lo que piensan que es privado, su verdadero SER, sentir y pensar", declaró López.

López también señaló que el CPTSPR está comprometido en esta situación a cumplir con su Código de Ética (2017). Este resalta que la dignidad humana consiste en el derecho del ser humano en ser libre y no marginado o limitado en estos derechos inalienables, razón por la cual el CPTSPR se solidariza con los sectores oprimidos para así buscar la creación de estructuras más justas.

Por tanto, el CPTSPR se ha comprometido a apoyar la participación de grupos que desean ejercer su derecho como ciudadanos. López también resaltó que es responsabilidad del cuerpo legislativo llevar a cabo las investigaciones apropiadas y comenzar el proceso de residenciamiento.

La presidenta del CPTSPR sostuvo que se debe responder a lo que tildan como acciones opresivas de la Junta Federal de Control Fiscal y los partidos políticos con desobediencia civil y la acción proactiva en vez de con indiferencia o conformidad.

"El pueblo de Puerto Rico vive un momento de crisis y de violencia institucional que requiere una profunda renovación de nuestra estructura política y económica, y un alto sentido de integridad y valentía, inclusive del propio pueblo".