Entrega por FIDECOOP

La Fundación Fonalledas hace entrega en el Departamento de Salud del material de protección al SMICRC donado por el Fondo de Inversión y Desarrollo Cooperativo (FIDECOOP).

El grupo de profesionales del Sistema Municipal de Investigación de Casos y Rastreo de Contactos (Smicrc) del Departamento de Salud recibió 2,200 batas, como resultado de una alianza entre el Fondo de Inversión y Desarrollo Cooperativo (Fidecoop) y el Programa Mano Amiga de las fundaciones Plaza Las Américas y Plaza del Caribe.

Las batas fueron confeccionadas por las cooperativas de costura Industrial de Comerío y Creación de la Montaña de Utuado, cuyas operaciones cobraron nuevo impulso con la producción de material de protección necesario para enfrentar la emergencia provocada por la pandemia.

El programa Mano Amiga aprobó una propuesta de 15 mil, lo que permitió que cada cooperativa elaborara 1,100 batas cada una, explicó José Julián Ramírez, director ejecutivo de Fidecoop.

“El respaldo de este programa contribuyó a mantener y diversificar los talleres de trabajo de 30 mujeres en estos pueblos de la región central, además de aportar a la continuidad del Smicrc, un proyecto de gran importancia para el momento que atraviesa el país”, dijo Ramírez Ruiz.

El programa Mano Amiga respalda a organizaciones sin fines de lucro que ofrecen servicios, mayormente, en las áreas de educación, arte y cultura, ambiente y bienestar social.

“Esta edición de nuestro programa fue dedicada a apoyar los esfuerzos de entidades sin fines de lucro involucradas en atender la nueva realidad del Covid-19. Nos satisface saber que, con esta iniciativa, ayudamos a abrir nuevas posibilidades de desarrollo para estas dos cooperativas de costura y, a la misma vez, ayudamos a proteger a los profesionales de la salud que laboran en los Smicrc de toda la isla”, manifestó el licenciado Jaime Fonalledas, presidente de las fundaciones.

Ramírez Ruiz añadió que costureras de ambas cooperativas se están capacitando en la confección de otros tipos de textiles, tanto en el campo de la salud, como en la alta costura.

Asimismo, reciben educación sobre mercadeo, comercio justo, entre otros.

“Confiamos en que logren expandir sus servicios no solo entre el sector de la salud, sino de otras industrias locales, pues cuentan con el conocimiento y con el deseo de ser auto sostenibles”, expresó Ramírez Ruiz.