Sepelio, Keishla Rodríguez

La familia de Keishla Rodríguez Ortiz no podía contener el dolor y la tristeza de perder a uno de sus integrantes como víctima de la violencia de género en Puerto Rico, pero aun así agradecieron a las cientos de personas que se movilizaron hasta las honras fúnebres que comenzaron con una concurrida caravana que salió desde la funeraria Ehret en Cupey, hizo una parada en el residencial Villa Esperanza en Caimito y concluyó en el cementerio Los Ángeles Memorial Park en Guaynabo.  

“Muere el que se olvida. Mi hija no va a morir porque nunca va a ser olvidada". Con esa frase, el padre de Keishla Rodríguez Ortiz despidió a la joven asesinada. “Gracias por acompañarnos en el último viaje de mi hija”, dijo José Antonio Rodríguez a quienes llegaron hasta el cementerio a apoyar a la familia. 

El factor de la pandemia de covid-19 no detuvo la solidaridad y las muestras de apoyo de muchos ciudadanos que de cierta manera se unieron a la caravana, llegaron hasta el cementerio o salieron a las avenidas públicas en solidaridad, respeto y condolencias a la familia. Algunos de los que se tiraron a las calles, incluso, llevaban carteles con el mensaje de “Ni una más”, que sirve de llamado y reclamo a las autoridades gubernamentales para que actúen en contra de la violencia machista.

A eso de las 1:00 de la tarde, ya habían llegado los restos de Keishla al cementerio guaynabeño. La entrada de los familiares al cementerio, que vestían de color blanco y cargaban palomas blancas como símbolo de paz, contó con una carroza de caballos blancos y flores rosas y margaritas color violeta.

Al entrar Bereliz Nichole se bajó de la carroza y su mamá Keila Ortiz, también madre de Keishla, subió a la carroza, y permaneció ahí hasta adentrarse al campo santo. El padre de Keishla, José Antonio Rodríguez llegó hasta el cementerio en un vehículo aparte. Otros de sus familiares y vecinos del residencial Villa Esperanza se trasladaron hasta el lugar, aunque desde antes de que estos llegaran al lugar ya había otros ciudadanos en el cementerio.

Keila y Bereliz en el funeral de Keishla Rodríguez

Keila Ortiz lleva en sus manos una paloma mientras camina junto a la hermana de Keishla Rodriguez en medio de la comitiva que despide los restos de la joven. 

Durante dos días, el cuerpo de Keishla había sido velado en la funeraria donde la familia de la joven recibió el apoyo y la solidaridad de cientos de personas. 

De hecho, la policía municipal y estatal cerraron el acceso al cementerio porque se llenó y a modo de prevención por los contagios de coronavirus. Muchas personas se tuvieron que quedar en las afueras.  

Tras escuchar las palabras del pastor Neftalí Díaz, el padre de Keishla tomó el micrófono y agradeció.

"Gracias a todos los que se unieron a nosotros. Nos dieron fuerza para poder llevar este triste momento, que el señor los bendiga siempre. De parte de mi familia, un abrazo y los amo a todos", dijo Rodríguez visiblemente emocionado.

"Es duro, ha sido duro, pero ella [Keishla] no nos quiere ver tristes, porque conozco su corazón", había dicho momentos antes el padre de la joven.

"Sé que en algún momento la vamos a volver a ver y le diré muchas cosas que en sus 27 años no tuve el tiempo de decirle", agregó.

"Mi hija era un ser de luz. Y será para mí todos los días de mi vida mi niña bonita. Todos los días de mi vida ella va a ser la reina de mi corazón", dijo Rodríguez.

Más temprano, el padre de Keishla envió un mensaje a los hombres y las personas que conocen de mujeres que pueden estar sometidas a maltrato.

“Que piensen que ellos salieron de una dama y a los que tienen hijas mujeres que hablen mucho con ellas que la comunicación ayuda mucho. El que sepa algo de algún maltrato que no se quede callado porque ese es el problema que tiene el pueblo de Puerto Rico. El silencio es lamentable”, señaló.

El pastor Díaz, encargado de dar el mensaje evangélico, le dijo a la familia de Keishla: “Tienen una encomienda poderosa. Tienen una encomienda grande. (...) Ahora vas a ser una predicadora y vas a llevar el mensaje a Puerto Rico de Ni una más”. Miraba a los ojos a Keila, la madre de la joven.  

“Será para mí todos los días mi niña bonita. Todos los días será la reina de mi corazón y de verdad que gracias al pueblo y a los que se unieron a nosotros. Sean familia o no lo sean, de verdad nos dieron fuerza para enfrentar este triste suceso. De verdad que no me caben palabras y de parte de mi familia un abrazo y los amo a todos”, dijo.

“Observen a su alrededor, han podido unificar a un pueblo que estaba dividido. Han podido unir gente que posiblemente ni se hablaban”, le dijo a la familia.

Tras los mensajes religiosos de los encargados del cementerio, la mamá de Keishla casi se desmayó de dolor y tuvieron que intervenir los paramédicos. Esta permaneció durante la despedida de Keishla de la mano de su otra hija Bereliz Nichole. “Lo que quiero es justicia”, exclamó la madre.

En la parada que hubo en el residencial donde vivía la fallecida, la progenitora también agradeció al pueblo. “Gracias al pueblo por esos mensajes y ese cariño. Muchos son padres, madres y abuelos, y nosotros los puertorriqueños somos conocidos por ser muy familiares”, sostuvo.

Pasadas las 2:00 de la tarde, los familiares reclamaron espacio y privacidad a los medios de comunicación y procedieron con el entierro.

Una mujer junto al coche fúnebre de Keishla

Cientos de personas acompañan la comitiva que despide a Keishla Rodriguez. 

La comitiva fúnebre contó con cuatro coches. Los primeros dos llevaron las flores y las coronas con mensajes de despedida. El tercer vehículo transportó los restos de Keishla; mientras que el cuarto carruaje funerario fue en honor y en memoria de todas las mujeres asesinadas.

A la vera del camino que recorrió la comitiva se habían podido ver cientos de personas esperando con carteles, globos y vestidos de violeta, el color del reclamo para frenar la violencia contra las mujeres. 

Un fuerte reclamo social surgió en la Isla a raíz del caso de Keishla y de Andrea Ruiz Costas, otra mujer asesinada por su expareja . 

El cuerpo de Keishla apareció el fin de semana pasado en la Laguna San José, a la vera del Puente Teodoro Moscoso, donde una acusación federal sostiene que Verdejo y un cómplice -identificado como Luis Antonio Cádiz Martinez- arrojaron a la joven cuando aún estaba viva.

Keishla habría mantenido una relación sentimental con Verdejo por los últimos 10 años y estaba embarazada. 

Coronas fúnebres en el funeral de Keishla

Coronas fúnebres en homenaje a las mujeres asesinadas en la Isla el funeral de Keishla Rodríguez. 

Andrea Ruiz había denunciado a su expareja por violencia de género en varias ocasiones, pero sus pedidos de ayuda no fueron escuchados en los tribunales que le negaron protección.

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Periodista destacada en la Legislatura de Puerto Rico.