Marcos Santana Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Puerto Rico

Marcos Santana, director de la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Puerto Rico, junto a su equipo de trabajo entregó alimentos a familias en Juncos.

El Departamento de la Familia (DF) aseguró que los menores adscritos al programa de Cuidado Sustituto y Adopción continúan recibiendo los servicios de la agencia, aun cuando han cumplido los 21 años.

Las expresiones de Pedro Cartagena, administrador auxiliar del programa de Cuidado Sustituto y Adopción del DF, contrastan con las del director de la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Puerto Rico (Redenij), Marcos Santana, de que los menores se hayan quedado sin techo ni alimentación durante la emergencia por el coronavirus (Covid-19).

“El Departamento de la Familia no le suspende servicios al menor aunque este cumpla sus 18 años. Los servicios les aplican a todos los menores hasta que cumplen 21 años para que comiencen su vida independiente. Pero en esta pandemia no se le ha suspendido el servicio a ningún menor”, informó Cartagena, a preguntas de EL VOCERO.

Dijo que hasta el momento los 47 menores que han cumplido 21 años durante la pandemia se encuentran recibiendo todavía los servicios de la agencia. Agregó que actualmente el DF cuenta con 2,930 custodias de menores, lo cual refleja una baja sustancial en comparación con los 5,000 menores que permanecían en custodia para 2016.

En el caso del programa de Vida Independiente, mencionó que hay 482 menores activos que trabajan, estudian o hacen ambas cosas, y también reciben ayuda económica del DF.

“A los jóvenes que están en este programa se les da dinero para alquiler de apartamento, una subvención de $350 mensuales, el PAN (Programa de Asistencia Nutricional) y la tarjeta de salud (Plan Vital)”, añadió Cartagena.

Explica su preocupación

Contrario a lo que indica Familia, Santana asegura que “hay un número significativo de jóvenes que tienen que estar cumpliendo su mayoría de edad ahora mismo y a muchos de ellos se les suspende el servicio automáticamente. Ellos se quedan abandonados, hemos pedido esa información al Departamento de la Familia (DF) pero no hemos recibido nada”.

Mencionó que el programa Vida Independiente, el cual atiende algunos de los casos de jóvenes que cumplen 18 años, no es suficiente. Detalló que este programa se aplica a la minoría de los casos, dejando fuera a una parte sustancial de los jóvenes que están bajo la tutela del DF.

“El programa de Vida Independiente tiene muchas exclusiones y ayudan en casos bien excepcionales. No es para la mayoría de los jóvenes, hay muchos jóvenes que quieren salir a trabajar y no necesariamente ir a la universidad. Igual esos jóvenes necesitan ayuda”, mencionó Santana.

Explicó que el DF no cuenta actualmente con la data de los jóvenes que se encuentran en la calle sin un hogar seguro y señaló que si las organizaciones sin fines de lucro tuviesen acceso a esa información, ayudarían a proveer una respuesta rápida.

Coronavirus agrava la situación

Según Santana, desde que se suscitó la pandemia, la organización que representa ha recibido llamadas de estudiantes que vivían en residencias universitarias, pero una vez comenzó la emergencia salubrista se quedaron sin hogar. “Muchos de estos jóvenes no tienen ningún apoyo familiar”, indicó.

A esto añadió los casos de jóvenes de la comunidad Lgbtttiq, que son expulsados de sus hogares por su orientación sexual y también tienen necesidades.

“Aquí en Puerto Rico tenemos casos donde los jóvenes deambulan de casa en casa. No tienen techo seguro. Nuestra organización ha identificado ya casos y los hemos ubicado en Airbnb, nosotros sufragamos esos gastos”, explicó.

Ayuda para abuelos que crían a nietos

Por otra parte, Santana destacó que actualmente cerca de 30,000 abuelos crían a sus nietos y lideran familias, y por ser también una población vulnerable requieren una atención particular.

“Según pasa el tiempo vemos como esto aumenta. Más de la mitad de los casos que nosotros atendemos son abuelos criando nietos. Ellos, muchas veces, no pueden trabajar y tienen dificultad con la tecnología, por lo cual se quedan desprovistos de ayudas”, indicó el líder de la organización.

Redenij atendió algunos de estos casos en una visita reciente a la comunidad La Hormiga del barrio Piñas en Juncos, donde repartieron 700 cajas con frutas, vegetales y enlatados, particularmente para niños, jóvenes y ancianos.

Santana instó al gobierno a recopilar los datos necesarios para tomar medidas preventivas y no enfocarse solamente en la remoción de los menores de sus hogares.