Child abuse concepts

Durante este mes de abril, reconocido como el mes de la niñez y la prevención del maltrato en nuestro país, la presidenta del Colegio de Profesionales del Trabajo Social de Puerto Rico (CPTSPR), la doctora Mabel López Ortiz, hizo un llamado a reflexionar sobre los distintos factores que inciden en el maltrato infantil y como prevenirlo.

“Nuestros niños, niñas y jóvenes, han vivido los efectos de huracanes, terremotos, pandemia y crisis fiscal que contextualiza la vida de estos. En un país donde mas del 50% de las familias con hijas e hijos viven en condiciones de pobreza, es un imperativo ético preguntarnos en que hemos faltado, y no desde un discurso de falta de valores tradicionales o de crianzas tradicionales, si no desde una perspectiva de derechos humanos”, sostuvo López Ortiz.

López Ortiz indicó que “la prevención del maltrato infantil implica el apoyo total a nuestra niñez y juventud, a los futuros ciudadanos del país con relación a la estabilidad y la calidad de vida que cualquier niño o joven merece y requiere como derecho social. Esta estabilidad de poder desarrollar y tener un acceso pleno en su vida tanto física, emocional y social”.

La prevención es la clave de poder enseñar y educar a la ciudadania de la posibilidad, de aportar a la vida de un individuo y de un mejor país. 

Factores de riesgo

Los factores de riesgo del maltrato infantil y en la juventud son varios. 

“El asunto de interpretar que los niños (as) y los jóvenes no son sujetos de derecho, es una ideología que esta en nuestra sociedad que de alguna manera puede propiciar a uno pensarse como adulto de ser el controlador y tener la responsabilidad de controlar a este niño sin tratarlo desde una mirada o una idea de ser sujeto social de derecho y con respeto y dignidad como se la merece”, dijo la presidenta del Colegio de Profesionales del Trabajo Social de Puerto Rico.

Otro factores son las tensiones económicas, conflictos de violencia intrafamiliar, falta de conocimiento del manejo saludable de las relaciones entre padres y adultos, “eso junto a las situaciones de la complejidad social que vivimos que de alguna manera aporta a esa violencia o genera asunto de violencia familiar”. 

Señales de abuso

El abuso infantil fisicamente es notable. “Un niño o niña que tiene indicadores físicos de haber sido golpeado; retraído; que muestre conductas de suma agresividad y coraje”, explicó la doctora.

Esto podría tener consecuencias negativas en el desarrollo del niño. 

“Más que nada en su seguridad e integridad física, tenemos niños en nuestro país que han perdido la vida. Este menor podría mostrar aislamiento, causando un efecto nocivo en su salud mental o todo lo contrario, aumentar conductas que no armonizan con las relaciones sociales”. 

López Ortiz dijo que: “yo trabajé por 17 años en salud mental en niños y  los niños que atendíamos venían por tristezas profundas o por intento de suicidio. Esto son algunos de los efectos emocionales que pueden tener esta niñez desde estar sumamente triste a estar agresivo y tener una autoestima baja”. 

“Las heridas en un joven o un adulto que son heridas que si no recibe ayuda o apoyo, no se superan y se convierten en problemas en su vida de adultez”, sostuvo. 

“Socialmente aquí la tensión y la violencia son muchas como País, el asunto de la economía, la alimentación, la seguridad de la salud ya sea emocional y física amenazan la seguridad del niño en el entorno de una familia”, indicó la doctora. 

Estudio

Según un estudio realizado en Argentina (Ierullo, 2015) existe una crisis en la crianza y cuidado de la niñez, vinculada a la complejidad social que vivimos. “Según este autor las raíces de esta crisis se vinculan a que tenemos nuevas formas y radiografías familiares, adelantos en las denuncias de un modelo tradicional patriarcal y machista, crisis en las instituciones socializadoras, gran incertidumbre sobre el futuro y la desaparición de un estado de bienestar social, todas situaciones que no se han considerado cuando hablamos de prevenir el maltrato infantil. Estos factores se suman a la falta de acceso a los derechos humanos de la ciudadanía para vivir en condiciones de calidad de vida”.

“Identificar a los sectores mas vulnerables en el contexto de pobreza y la desigualdad social vivida con alta incidencia de maltrato infantil, es penalizar, culpabilizar y criminalizar a nuestras familias, cuando les hemos fallado en el acceso de una calidad de vida desde el disfrute de la educación, la salud, la vivienda, la cultura, la recreación y la seguridad. Solo como ejemplo reconozcamos el desmantelamiento de la Universidad de Puerto Rico, la falta de escuelas seguras ante un terremoto, la carencia de espacios públicos y de juego para nuestros niños y niñas a consecuencia del deterioro de las facilidades a cargo del estado luego de huracanes y temblores. Es momento de hacer justicia para nuestra niñez y juventud, dejemos el discurso de “las nalgadas a tiempo”, para uno de respeto, paz, amor y seguridad sostenido del aprecio y disponibilidad el acceso a los derechos humanos no importe la clase social de nuestras familias, la practica del trabajo social asume y se reafirma en este compromiso. Nuestra organización, el CPTSPR, sigue comprometida con nuestra niñez y juventud”, sentenció la presidenta.

Recomendaciones

“Nuestras familias necesitan educación y apoyo de servicios de acompañamiento para hacer un buen manejo de todas las tensiones cotidianas que vivimos como familia y Pais. Eso es parte de la prevención”, dijo.

Eso se hace con una campaña de educación para la prevención del maltrato que sea amplia y constante para saber como generar herramientas, dónde buscar servicios para recibir la ayuda, dónde tener respuestas a lo que en ocasiones las familias carecen, que es cómo manejar estas tensiones no esperadas o extremas con lo que es la crianza en la niñez”, concluyó López Ortiz.