Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad crónica que afecta a hombres y mujeres de todas las edades. Se presenta en forma de lesiones rojas, cubiertas por escamas blancas, secas, que se localizan en codos, rodillas, tronco y cuero cabelludo.

Pese a su apariencia, no es transmisible, pero sí dolorosa y hasta incapacitante. De hecho, no existe cura para ella, aunque sí tratamientos que ayudan al paciente a tener una mejor calidad de vida.

Datos de la Federación Internacional de Asociaciones de Psoriasis estiman que alrededor de 125 millones de personas alrededor del mundo padecen de psoriasis y de artritis psoriásica; mientras que en Puerto Rico un 3% de la población padece esta condición.

Según expertos, las personas que la padecen tienen el riesgo de desarrollar otras condiciones como enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, enfermedad de Crohn, ataques cardiacos, colitis ulcerosa, síndrome metabólico, enfermedades hepáticas, lupus y cáncer en la piel. Por lo cual, resulta importante conocer más sobre esta condición para lograr un diagnóstico y tratamiento temprano.

“Esta enfermedad es un serio desafío de salud a nivel mundial. Las personas con psoriasis o artritis psoriásica en ocasiones se enfrentan al discrimen y al rechazo por las lesiones en la piel. Por eso es tan importante la educación”, explicó Leticia López, directora ejecutiva de Asociación Puertorriqueña de Ayuda al Paciente de Psoriasis (Apapp).

Investigaciones recientes se enfocan en buscar la causa de la psoriasis más allá de saber que existen elementos genéticos, inmunes y ambientales que juegan un papel preponderante en el desarrollo de esta condición. A tales efectos, se sabe que otros detonantes para provocar o empeorar la condición son los efectos secundarios de algunos medicamentos así como el estrés físico, emocional y mental. A esto se suman la contaminación, las quemaduras por la luz solar y los malos hábitos como fumar. Dichos factores pueden hacer que una persona que genéticamente está predispuesta a la condición de psoriasis la desarrolle más rápido. También existen otros elementos de trauma en la piel que pueden provocar la aparición de las placas de psoriasis, como son las raspaduras o la presión.

Con esta información se han desarrollado tratamientos dirigidos a reducir el proceso inflamatorio que lleva a la formación de las placas escamosas en la piel. Asimismo, nuevos medicamentos llamados biológicos prometen ser muy efectivos en el control de esta condición.

Tipos de psoriasis

Además de la psoriasis común existen otros tipos como: psoriasis en gotas —parecida a las varicelas—, que aparece luego de una infección bacteriana; psoriasis pústular —ampollas con pus— que suelen presentarse en las manos y los pies. Puede ser muy severa y llevar a la persona a requerir hospitalización ya que causa fiebre y malestar; psoriaris exfoliativa —suele ser muy severa y se caracteriza porque la persona descama completamente—; psoriasis inversa —aparece en el área de senos, axilas y entrepiernas—; psoriasis palmo plantal —solo en manos y pies—; psoriasis en uñas (parece hongo); y artritis psoriásica —síndrome severo que combina ambas artritis y psoriasis—.

Actualmente, muchos medicamentos disponibles en el mercado se están dirigiendo al aspecto inmunológico e inflamatorio de la psoriasis. Incluso, muchos de ellos también han logrado mejorar algunas condiciones de salud, como la diabetes y la presión alta, entre otras.

Por lo tanto, es muy importante que la persona que presente psoriasis, además de visitar al dermatólogo, debería ser evaluada por un especialista en medicina interna o reumatología.

Aparte de los nuevos tratamientos biológicos también se cuenta con los que tradicionalmente se han utilizado, desde cremas, lubricantes, luz ultravioleta, láser y medicamentos orales derivados de la vitamina A, entre otros.

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