Papo Christian Pérez

El líder comunitario del Residencial Manuel A. Pérez, Papo Christian Pérez, ofreció detalles de la Caravana No Disparos Al Aire, junto al secretario de Seguridad Pública, Elmer Román.

“Desde la conciencia, el corazón y la paz, no dispare al aire. Ni un solo disparo al aire en Puerto Rico… A las 12 de la noche del 31 de diciembre demos besos, abrazos, palmadas y expréseles el amor a las personas”.

Este fue el llamado que hizo ayer el líder comunitario del residencial Manuel A. Pérez, en San Juan, Roberto Pérez Santoni, mejor conocido como Papo Christian, en la conferencia de prensa donde se anunció la decimosexta cruzada nacional contra los disparos al aire.

La caravana saldrá este lunes a las 9:00 a.m. desde el residencial y recorrerá diferentes puntos en el área metropolitana, entre ellos los residenciales El Prado, Jardines de Sellés y Ernesto Ramos Antonini, así como la zona bancaria de Hato Rey y la avenida Eduardo Conde hacia el residencial Luis Lloréns Torres, entre otros.

“Esas balas cuando suben son como una lluvia de muerte. Esas balas atraviesan techos. Por eso es que el llamado aquí a las personas es que durante las despedidas de año protejan y resguarden a su familia y sus seres queridos”, agregó Pérez Santoni.

De acuerdo con datos presentados, los últimos dos asesinatos ocurridos por balas perdidas en Puerto Rico fueron los jóvenes Francisco Javier Cancel Flores, de 14 años, en la despedida de año del 2010 en Bayamón; y Karla Michelle Negrón Vélez, de 15 años, en la despedida del año 2011, en Santurce.

Desde el 2003 hasta el 2018 ha habido 49 heridos de bala que se desglosan de la siguiente manera: 22 en 2003, nueve en 2004, dos en 2005, uno en 2006, dos en 2007, uno en 2008, tres en 2009, uno en 2010, tres en 2011, tres en 2012 y dos en 2018. Durante los años 2014 al 2017 no se reportó ninguna persona herida de bala.

Precisamente, Carlos Negrón —papá de Karla Michelle— expresó que durante los últimos siete años no han ocurrido muertes por balas perdidas. “Karla Michelle Negrón Vélez fue y seguirá siendo la última víctima de una bala pérdida. Me duele mucho decirlo, pero es así… Las balas al aire no van al cielo. Yo no le deseo esto a nadie porque duele y duele de verdad. Hay un refrán que dice ‘el tiempo cura las heridas’, pero en este caso ningún tiempo cura la herida”, comentó.

No es un asunto cultural

En tanto, el secretario de Vivienda, Fernando Gil Enseñat, expresó que disparar al aire no es una cuestión cultural, sino un crimen que se debe denunciar cuando se vea.

“Las fechorías que hacen tanto gente de clase alta en urbanizaciones como en los residenciales y nuestros caseríos no se pueden condonar, sino que, por el contrario, hay que denunciarlo y no podemos permitir que esto vuelva a pasar”, subrayó.

Mientras, el secretario del DSP, Elmer Román, exhortó a los ciudadanos a que reporten a las personas que vean disparando al aire llamando a la Policía a través del 787-343-2020.

“Las desgracias ocurren cuando personas irresponsables que no entienden las consecuencias de sus actos deciden hacer esta acción antisocial que es disparar al aire”, comentó Román.

En ese aspecto, el comisionado de la Policía, Henry Escalera, mencionó que las personas que disparen al aire serán procesados y el acto no quedará impune.

Destacó que bajo las leyes actuales existe una pena fija de cinco años de cárcel y con agravantes 10 años sin ningún derecho al Programa de Desvío.