lajas

Como “un año de sobrevivencia”, así describen los comerciantes y hasta el propio Marcos ‘Turín’ Irizarry, alcalde de Lajas, lo que ha representado 2020 para este hermoso municipio costero.

Y es que desde enero de este año le ha llovido sobre mojado al pueblo —localizado en el suroeste de Puerto Rico— que en años anteriores ha figurado entre los destinos más visitados de la región de Porta del Sol.

lajas 2

Cada año La Parguera recibe cientos de turistas extranjeros, realidad que la pandemia cambió drásticamente.

Primero fueron los temblores del sur, luego llegó el decreto de ‘lockdown’ del 15 de marzo como medida cautelar para prevenir contagios de coronavirus (Covid-19), seguido por los embates de la tormenta Isaías (30 de julio).

Y todos estos hechos han trastocado el desarrollo económico y la actividad turísticas en su principal punto de interés: La Parguera.

“Con la tormenta solamente sufrimos daños físicos en la Playita Rosada, porque el oleaje tumbó prácticamente la mitad del muelle. Esto conllevará una reparación total del área de la piscina y va a tomar tiempo porque hay que pedir servicios, hay que recibir el dinero de FEMA, comprar materiales y será un proceso. Esto se sumó a las cantidades de sargazo que ya estaban llegando a las costas de la reserva”, manifestó el ejecutivo municipal a EL VOCERO.

Según el primer mandatario de Lajas, dos semanas previas a la llegada de la tormenta Isaías, el personal de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) visitó el lugar como parte de una reclamación de daños que el ayuntamiento sometió tras el paso del huracán María en 2017, y por la cual aún no han recibido desembolso.

En esa misma visita, Irizarry manifestó a la agencia que el tablado ya requería una reparación total, pese a que por su cuenta el municipio realizó algunas mejoras al tablado y la malla.

“La atracción permanecerá cerrada al público hasta que nos pongamos de acuerdo con el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para arreglarla. Ahora lo que nos ocupa es la espera por una nueva orden ejecutiva. No puedo hacer nada hasta que la gobernadora permita el transporte colectivo y la asistencia del público a la playa. Una vez esto suceda podremos comenzar nuevamente a dar acceso a bañistas a los cayos Mata la Gata y Caracoles, para que se mueva la actividad turística en el lugar, pues aquí para llevar visitantes hay que mover botes. No puedo hacer nada más que esperar. Ya hemos promovido a La Parguera a nivel internacional y nacional. Estamos en una pandemia que va a continuar y si sigue extendiéndose la orden ejecutiva —por más que invite a la gente— sencillamente no podrán venir”, denunció.

De otra parte, Sylmarie González, representante de la Asociación de Comerciantes de La Parguera, expresó que “estamos cruzados de brazos porque el uso de las rampas para botes está prohibido, así como el uso del principal recurso que es la playa. Los cierres de los domingos nos afectan grandemente porque hasta el mercado de ‘second home’ ha dejado de venir. Y, en los hoteles —al no poder usar las piscinas— la gente ha cancelado sus reservaciones de estadía. Todos en la industria de hospitalidad habían invertido en adiestramientos, materiales y la implementación de protocolos que actualmente no se están empleando, porque no está llegando turistas. Así que el flujo de personas que estamos viendo en el área es de residentes, pero no es suficiente”, abundó la propietaria del restaurante Isla Cueva y Hotel Plaza Parguera.

Según compartió González, actualmente La Parguera cuenta con más de 70 comercios que incluyen restaurantes, hoteles, artesanos, renta de equipos y otros. De estos, cerca del 50% se mantiene operando los fines de semana y solo una decena abre diariamente; el resto está cerrado.

Sin embargo, la empresaria compartió que “los que permanecemos abiertos estamos sobreviviendo a la mala racha. Estamos a la expectativa de la próxima orden ejecutiva, mientras tanto, estamos generando para estabilizar las cuentas porque los gastos operacionales no están a la par con las ventas. Las ventas han bajado significativamente y el costo de los productos también ha estado subiendo”, acotó.

Así que González invitó al resto de los puertorriqueños a no abandonarlos a su suerte, y llegar hasta la Ciudad Cardenalicia para disfrutar de una caminata por el casco urbano o por La Parguera y deleitarse con las hermosas vistas del Valle de Lajas y sus costas, y a consumir local.

“La Parguera cuenta con amplia oferta gastronómica. Pueden ver el listado de una veintena de restaurantes que se mantienen operando a través de ‘carry out’, con sus números de teléfonos, a través del portal Gotoparguera.com”, concluyó.

Este año, Lajas también tuvo que cancelar la celebración del ya tradicional Festival de la Piña, que es otro de los grandes eventos turísticos que representa un impulso económico importante para los comerciantes del pueblo. Aún tienen en agenda la celebración del 5k Paradisíaco, que persigue invitar a los corredores a deleitarse con la vista privilegiada de la ciudad.