Desde hace algunos años, los turistas a nivel mundial disfrutan de hacer turismo con mayor flexibilidad. Así logran conectarse con los lugares más relevantes de un destino y hasta con los rincones más populares en los suburbios. Lo hacen a través de los sistemas de micromovilidad como las bicicletas o patinetas electrónicas.

Acorde con la Asociación Nacional de Autoridades de Transporte Urbano, en 2018 las patinetas electrónicas se convirtieron en la forma de transporte compartido más popular en Estados Unidos, con 38.5 millones de viajes registrados, puesto que muchos turistas prefieren estos medios sobre los sistemas de transporte público y los autos.

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La empresa de alquiler de patinetas electrónicas llega este fin de semana a Isabela ofreciendo una experiencia única a los visitantes del Paseo Lineal.

A mediados de 2017, esta modalidad comenzó a encontrar un nicho en el mercado local. Sin embargo, no es hasta ahora que está gozando de mayor acogida. Tanto locales como turistas —entre el afán de buscar nuevas formas de entretenimiento en medio de la pandemia— han encontrado en los paseos en patineta electrónica —las ‘scooters’— una alternativa acertada para divertirse, mantener el distanciamiento físico recomendado y conocer los distintos rincones de nuestra Isla, de una forma diferente.

Es así como han surgido varias microempresas dirigidas por jóvenes emprendedores que apuestan a esta nueva forma de hacer turismo sobre ruedas.

Una de ellas es Ride, que recién este fin de semana comienza a ofrecer sus servicios de alquiler de patinetas electrónicas o “scooters” en el pueblo de Isabela.

“Podrán ir alrededor del mundo usando una ‘scooter’, pero nada como disfrutar de esta atracción con las vistas espectaculares que ofrecen las playas del oeste de Puerto Rico”, manifestó Christian Ramos, de 26 años, quien junto a su hermano Jeffrey, de 24 años, se dio a la tarea de “echar para delante este proyecto”.

Y aunque este dúo de noveles empresarios —quienes residen en Arecibo— no son los únicos incursionando en el sector de la micromovilidad en Puerto Rico, lo cierto es que desde 2017 han estado dando forma a lo que sería Ride, cuando incluso en las grandes ciudades estadounidenses el concepto estaba en sus pininos.

“La idea surgió hace tres años, pero entonces no teníamos los recursos. Fuimos trabajando poco a poco para hacer realidad nuestro sueño de tener un negocio propio de algo que nos gustara, en este caso las ‘scooters’. Lo vimos en Estados Unidos y queríamos traerlo a Puerto Rico. Por distintas situaciones (incluyendo la pandemia) se nos retrasaron los planes. Todos los días por los últimos años nos preguntábamos cuándo será el día y todavía hasta la pasada semana me preguntaba, ¿cuándo podremos empezar? Ya, hoy, es una realidad. Es la meta cumplida y nos llena de alegría y orgullo tener esta oportunidad espectacular. Estamos listos para comenzar”, manifestó Christian, quien cuenta con una preparación profesional en Trabajo Social.

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El Pozo de Jacinto

Para los hermanos, poder ver su sueño hecho realidad, les parece “el momento perfecto”.

“Sabemos que muchos puertorriqueños —ahora más que antes— buscan algo diferente que hacer. Especialmente en la región oeste, donde la actividad turística se concentra en las playas y negocios de comida. Nos pareció interesante poder ofrecer otra alternativa divertida y diferente para disfrutar de esta atmósfera”, abundó, por su parte, Jeffrey, quien cuenta con una formación profesional en enfermería.

LA EXPERIENCIA

A diferencia de empresas similares, Ride no funciona como un APP sino que se caracterizará por ofrecer un servicio personalizado.

Los usuarios o “riders” llegarán a su localidad en el barrio Bajuras de Isabela, donde serán recibidos por el “staff” que les explicará los protocolos de seguridad sanitaria que deberán seguir. También, deberán llenar un relevo de responsabilidad. Una vez hecho el pago correspondiente, estarán listos para comenzar a disfrutar su tiempo de alquiler.

Cabe destacar que los usuarios deberán entregar una identificación válida con foto y cada patineta electrónica integra un sistema de rastreo GPS.

Como parte de la experiencia, los visitantes disfrutarán de un recorrido por el Paseo Lineal que transcurre desde la Villa Pesquera hasta el Pozo de Jacinto y la Playa Jobos. El mismo cuenta con una extensión de 7.2 kilómetros de costa donde los “riders” podrán apreciar la belleza natural isabelina en todo su esplendor a bordo de una “scooter” eléctrica.

Ride estará disponible para los visitantes de lunes a jueves de 11:00 a.m. a 7:00 p.m. y de viernes a domingo desde las 10:00 a.m. Los “riders” pueden elegir entre tarifa de una o dos horas de uso (por el momento), ya que, dado a retrasos con la compañía que les distribuye la flota, están limitados a comenzar a operar solo con 30 “scooters” y un total de 50 baterías.

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El Túnel de Guajataca fue rehabilitado el pasado mes de octubre.

No obstante, para el mes de marzo los entusiastas esperan contar con más equipo. Incluso han trazado un plan para expandir operaciones durante los meses de verano en Arecibo —donde ya han estado haciendo pruebas con el mercado— y en Condado.

En fin, que si desea dar un paseo en el llamado Jardín del Noroeste para apoyar a esta empresa emergente y disfrutar de las bondades de nuestra Isla a bordo de una patineta electrónica, puede visitar la página de Facebook/RidePR, para más información.

Y, si luego de concluido su “ride” costero quiere visitar otra de las novedades isabelinas, llegue hasta la calle San Antonio en el centro del pueblo donde recientemente se inauguró el mural de los Reyes Magos, justo al lado de la Casa de la Cultura Isabelina. El mural muestra a los Magos de Oriente a caballo en una espectacular representación del artista Rubén Rodríguez, trabajada junto a Jafet Misla y un grupo de artistas y voluntarios isabelinos. Se trata de un homenaje a la 25ta fiesta y tradición de los Reyes Cantores Isabelinos.

Asimismo, Isabela ofrece otra variedad de oportunidades de ocio, áreas para acampar, pasear a caballo o, si es de los que disfruta de las actividades deportivas, acuáticas y de aventura, este pueblo costero es el lugar ideal para practicar “surf” o “itesurfing” en Playa Jobos y “snorkeling” en Playa Shack.