joven de la mochila perdida en el tren urbano

Giovanny Rodríguez Orraca. >Suministrada

Giovanny lo tenía todo en una mochila: su carnet de impedido, su computadora, sus cuadernos, papeles importantes, bolígrafos y hasta un dispositivo que le salva -literalmente- la vida.

Todo lo perdió el pasado 26 de abril a las 8:00 a.m. cuando salió del tren urbano en la estación de Cupey y no se dio cuenta que dejó su mochila en uno de los asientos del vagón. 

Desesperado, junto a su madre Silmary Orraca, hizo la denuncia en la Policía. El dispositivo que tenía en la mochila es como una pulsera que forma parte de un imán que tiene colocado en el interior de su espalda y que le ayuda ante ataques de epilepsia. Giovanny es una de las pocas personas que tiene ese dispositivo colocado en su cuerpo en la Isla. 

La mochila en sí no era de lujo, apenas de tela gris, pero en su interior tenía una computadora portátil valorada en $950, un estuche negro con tres cables para teléfono y dos baterías portátiles para celulares con un valor aproximado de $280 y una cámara marca GO PRO con protector acrílico transparente valorada en $700. Pero lo vital era el dispositivo médico. 

Aquella mañana, el chofer del tren urbano identificó la mochila de inmediato y enseguida supo que era de Giovanny. Al ver que una mujer tomó el bulto le pidió que se lo entregase, ya que el joven frecuentaba la estación y el hombre lo conocía. Pero la mujer, cuya identidad se desconoce, le respondió diciendo que ella también conocía al joven de 23 años y que se la devolvería. Pero eso no sucedió.

La mujer se esfumó por los andenes del tren con la mochila a pesar de la insistencia del chofer. Nunca más se supo de ella. 

Cuando dio a conocer el caso, la Uniformada hizo una exhortación a la mujer para “que por favor haga la entrega en un cuartel de la Policía municipal” de la mochila. 

Con el correr de los días y sin noticias de ella, de la mochila ni del dispositivo médico, la Policía difundió un boceto de la dama y la describió como de 20 a 35 años, tez trigueña, ojos marrones, cabello rubio ondulado, un peso aproximado de 120 libras y cinco pies con dos pulgadas de estatura.

Boceto mujer tren urbano

Boceto de la mujer que tomó la mochila de un joven de 23 años en el tren urbano. (Suministrado)

La madre del joven contó a EL VOCERO que Giovanny “tiene lo que se llama hemiparesis. Es como si fuera una perlesía cerebral. A él le dio un derrame estando en mi barriga y debido a eso le dio la hemiparesis. Desde los siete meses coge seis terapias semanales y no se le nota tanto”, explicó Carillo.

La hemiparesis o hemiparesia es la debilidad o incapacidad de movimiento en un lado del cuerpo, lo que dificulta la realización de actividades cotidianas como comer o vestirse.

Orraca explicó que el imán que tiene Giovanny en su espalda se coloca de manera similar a un marcapaso y que trabaja en conjunto con la pulsera que tiene instrucciones médicas. Es como una “correíta” que debe pasarse por la zona donde tiene colocado el imán.

“Tú lo pasas por el imán y el episodio (de convulsiones) se le va”, señaló Orraca.

El imán que debe cambiarse cada 10 años, le fue reemplazado en el verano del 2021 y Giovanny pasó de tres ataques de epilepsia semanales a uno cada cuatro meses, detalló su madre.

Ante la terrible pérdida, Orraca se comunicó con la empresa médica que le suministró el dispositivo y enseguida le notificaron que le entregarían la pieza en las próximas semanas sin costo alguno. Ese fue el primer rayito de luz que recibió la familia. 

“La mochila para Giovanny no es solo estudios, es salud, es vida”, resaltó su mamá. 

Asimismo, figuras de los medios de comunicación se acercaron a ellos para ayudarlos con donaciones y una empresa de electrónica salió en apoyo al joven. La esperanza crecía para Giovanny y su madre. 

Según indicó Orraca, el comediante Raymond Arrieta le hizo entrega de una computadora para que el joven continúe sus estudios. Mientras que la tienda le ofreció una línea de crédito para que visite el lugar y junto a un gerente elija todo lo que necesita para retomar sus clases.

Giovanny es estudiante de diseño gráfico, desarrolla sitios web y está próximo a culminar sus clases en noviembre. Más adelante desea tomar un curso de artes culinarias como pasatiempo.

Al momento, pertenece a una organización de billar profesional y tiene un promedio académico de excelencia.

Giovanny fue descrito por su madre como un joven súper disciplinado, cariñoso, de gran corazón y muy atento.

"Yo no sé si papá Dios me lo mandó para yo cuidarlo o si lo mandó para que él me cuidara", dijo la madre, quien se mostró muy agradecida por las muestras de solidaridad que han recibido. 

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