PR-1 Salinas

Incomunicada la PR-1 en Salinas en el sector Rabo de Buey. >Josian E. Bruno Gómez / EL VOCERO

Salinas - En medio de la oscuridad absoluta, a medida que continuaban las lluvias asociadas al huracán Fiona, algunas personas se salvaron gracias a que comenzaron a hacer señales con sus linternas. Otros lanzaron al aire luces de bengala para avisar que estaban en peligro y necesitaban que los rescataran.

Fue necesario que –a pesar de los vientos y la lluvia- contingentes de la Guardia Nacional, así como empleados del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) y municipales salieran en brigadas para sacar a las personas de sus casas, que estaban inundadas. Como parte del operativo, el domingo por la noche se logró rescatar a unas 397 personas y cerca de 100 mascotas, relató la alcaldesa de Salinas, Karilyn Bonilla.

Bonilla explicó que la trayectoria del huracán por el sur de Puerto Rico provocó que el agua que bajó por los ríos se juntara con la marejada ciclónica y no permitió que los ríos descargaran de la manera usual. Estos factores contribuyeron a que un total de 18 comunidades se inundaran con varios pies de agua. El estimado preliminar es que se afectaron unas 2,500 residencias, afirmó la alcaldesa.

Además, se reportaron 14 deslizamientos y por lo menos una porción de la carretera PR-1 en el sector Rabo del Buey colapsó. Cerca de las 4:00 p.m. de ayer, EL VOCERO fue testigo de cómo varios pedazos de asfalto y tierra se desprendieron cayendo al río Nigua. Esta situación obligará a varias comunidades a utilizar la autopista e invertir el doble de tiempo para llegar al centro urbano de Salinas.

Miguel Ángel “Bilín” Solivan, un exempleado municipal hizo un llamado a las autoridades para que les permitan pasar por el peaje –que de otra manera no usarían- de forma gratuita.

Según la alcaldesa, en Salinas no paró de llover en más de 28 horas, lo que catalogó como histórico.

“Yo tengo residencias en comunidades en las que entró el mar. Las comunidades Playa, Playita, Las 80, más la cantidad significativa de lluvia que se acopló, más toda la que baja de la zona montañosa, entiéndase Cayey y pueblos lejanos. Eso provocó que se inundaran comunidades que nunca en la historia… Fue un proceso bien difícil, bien complejo, yo diría que mucho más que el huracán María”, destacó la primera ejecutiva en entrevista con EL VOCERO.

Otros factores se unieron a que la situación se volviera crítica: ayer en la mañana alguna gente regresó a sus hogares a pesar de que la emergencia y las lluvias no habían terminado. Personal de rescate tuvo que regresar por casi un centenar de personas, lamentó la alcaldesa.

Graves consecuencias

Indicó, además que para María la gente se preparó para un huracán categoría 5, mientras que en esta ocasión nadie pensó que lo que en inicio sería una tormenta, trajera consigo tan graves consecuencias.

“Yo pienso que en cierta medida las personas se confiaron en el sentido de que se habló mucho de que podían mantenerse en sus casas, que lo cogieran con calma, que no iba a ser como María y yo creo que después de María, uno pensaría que había visto lo peor, pero para mí, María dejó mucha destrucción en términos de infraestructura e inundación, pero no a la magnitud en inundabilidad como el huracán Fiona”, expuso.

José Blakely, un hombre que vive hace más de 30 años en Salinas contó que poco después de las 7:00 de la noche del domingo se asomó y “ya el río se había salido del cauce y tenía esto inundado. En 30 segundos se metió el agua. No me dio tiempo de hacer gran cosa. Se metió como una pulgada porque tomé providencia… Eso aguantó un poco, pero lo triste es que después que había logrado y bajar el nivel, nos tranquilizamos, como a las 10:30, ¡pam! otro golpe más. Volvió y se metió… Después estuve como hasta las 4:00 de la mañana sacando agua… Si el río no descarga, regresa el agua y ahí es donde nos fastidiamos”.

Sin estimados

El secretario de la Vivienda William Rodríguez visitó uno de los refugios en Salinas y aseguró que se estará trabajando con distintos programas para darle asistencia a las familias. Sin embargo, no pudo estimar cuándo podrían saber cuántas personas necesitarían ayuda y cuándo se les podría resolver, dado que aún hay miles de personas que no se han recuperado del huracán María hace cinco años.

Empero, Rodríguez aseguró que la infraestructura gubernamental que se necesita para darle paso a las ayudas no se tenía hace cinco años y que desde entonces se ha acumulado experiencia para trabajar estas situaciones.

“Aprendemos de los errores del pasado. Ya tenemos mucha experiencia en el proceso así que todos estos fondos que vayan llegando para esta emergencia, sin duda, serán puestos a la disposición de la ciudadanía de una manera mucho más ágil y mucho más eficiente”, aseguró.

El titular de Vivienda reconoció que los eventos relacionados al huracán Fiona han develado una serie de lugares inundables que antes no había, por lo que se deberán actualizar los mapas a esos fines, mientras que a su juicio la Junta de Planificación debe ayudar en ese proceso.

Asimismo, no descarta que los procesos para las construcciones en Puerto Rico sufran cambios para ayudar a mitigar los efectos del cambio climático.

“Hay calentamiento global. Esto va a seguir sucediendo, así que tenemos que seguir trabajando en este proceso… Ciertamente en la medida que estas cosas van pasando vamos adquiriendo información nueva. También la construcción va cambiando o modernizándose, así que con todos estos elementos va a haber probablemente una enmienda a los (mapas) de inundación” indicó.

Por lo pronto, las zonas de Cabo Rojo, Salinas y Toa Alta son las de mayor preocupación y las que necesitarán una mayor ayuda ante los estragos de Fiona.

Salud visita refugio

Para el secretario de Salud, Carlos Mellado, quien visitó también uno de los refugios en Salinas y ayudó a curar heridas y úlceras de algunas personas, lo más importante será orientar sobre cómo evitar enfermedades que se exacerban con estas crisis como el dengue, chikungunya y zika, así como gastroenteritis, conjuntivitis y leptospirosis.

Dijo que el área de epidemiología creará boletines informativos para educar a las personas y tratar de evitar que estas condiciones se propaguen.

El funcionario aseguró que todos los hospitales están energizados al menos con generadores de emergencia y aseguró que ya la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) se comprometió a conseguir un generador más potente del que tiene el CDT de Guánica para asegurar un mejor funcionamiento.

“Estamos trabajando para que sea una recuperación mucho más rápida”, indicó.

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