terremoto

>Foto: EL VOCERO/Archivo

El pasado 23 de septiembre, Puerto Rico experimentó un fuerte temblor de magnitud 6.0 que estuvo acompañado por cientos de réplicas durante varios días, lo que fue un recordatorio de la importancia de estar preparados para este tipo de eventos ya que la Isla se encuentra en un área sísmica muy activa, rodeada de una gran cantidad de fallas geológicas.

La Red Sísmica de Puerto Rico define un terremoto como “un movimiento rápido y súbito entre dos bloques rígidos de roca en la Tierra. Este movimiento ocurre a lo largo de la superficie entre dos bloques, la cual se conoce como falla. El movimiento libera energía y genera ondas sísmicas que se pueden registrar mediante instrumentos especializados usados por científicos”.

Estos movimientos telúricos son eventos naturales aún impredecibles, por lo que es vital desarrollar una “conciencia sísmica”. Entonces, ¿qué hacer antes, durante y después de un terremoto?

La entidad con sede en el Recinto Universitario de Mayagüez recomienda preparar un buen plan de emergencias, llevar a cabo una práctica de cómo protegerse, examinar y utilizar su entorno y preparar y mantener provisiones.

Durante el sismo, se recomienda agacharse, cubrirse y sostenerse. “Estos tres simples pasos son los más recomendados para salvar su vida y evitar heridas durante el embate de un sismo. Siempre espere a que termine la sacudida; luego proceda a tomar las acciones necesarias, ya sea salir de la estructura de forma ordenada y/o buscar altura lejos de la costa (en caso de alerta de tsunami). Si no encuentra un mueble fuerte bajo el cual cubrirse, al menos tome refugio en un lugar pequeño o angosto en la estructura, o contra una pared interior, lejos de objetos que puedan tambalearse y caer, y cubra su cabeza con sus brazos. También puede protegerse bajo muebles pequeños; no podrán cubrir su cuerpo completamente, pero pueden proteger su cabeza y cuello”, detalló la Red Sísmica.

No se recomienda correr, pues en la mayoría de los casos es más seguro quedarse adentro que intentar salir. En caso de estar afuera, debe alejarse de los postes, árboles y edificios. Mientras, si está en un auto, coloque la emergencia y permanezca dentro de este.

Entre las recomendaciones después de un temblor, se encuentran sintonizar el sistema de radiodifusión de emergencia, no hacer llamadas innecesarias y alejarse del mar.

Más de 800 temblores en septiembre

La geóloga Gisela Báez Sánchez, de la Red Sísmica, estableció que hasta el pasado jueves se habían registrado 574 réplicas del temblor del pasado 23 de septiembre. Mientras, el catálogo general de la red reflejó un total de 858 temblores durante el mes de septiembre.

Estableció que cuando no hay ninguna frecuencia o enjambre en curso, en la Isla se pueden experimentar entre uno y 10 temblores al día.

De otro lado, la también coordinadora de la División de Análisis y Procesamiento de Datos Geofísicos declaró que no necesariamente están ocurriendo más temblores que antes, sino que “ha aumentado la cantidad de estaciones sísmicas, la detección es mejor, los instrumentos son mejores también y podemos detectar más microsismos, que son eventos bien pequeños que antes no se podían detectar”.

En tanto, exhortó a la ciudadanía a tomar el evento ocurrido el mes pasado como “una oportunidad para aprender más, para poder combatir los mitos y aprovechar para prepararse. Siempre estamos recalcando que un terremoto grande puede ocurrir en cualquier momento y no lo vamos a poder predecir”.