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Homenaje al artesano pedreño Eduardo Nieves del artista David Zayas, Las Piedras.

En los últimos años, las diversas expresiones del arte se han apoderado de las calles en Puerto Rico. No solo para transformar comunidades marginadas, sino para convertir espacios en desuso en atractivos turísticos de relevancia internacional. A su vez, estas iniciativas han sido parte importante del desarrollo económico de los pueblos.

Incluso en este tiempo de pandemia, cuando las opciones para hacer turismo interno —como se conocía— están limitadas por las medidas cautelares de seguridad sanitaria para prevenir contagios con Covid-19-, el arte del muralismo se convierte en una alternativa para las familias que buscan salir de paseo. Sí, salir de sus hogares junto a los suyos para dar una vuelta y despejar un poco el estrés del diario vivir, pero sin arriesgar su salud, porque la idea es admirar los murales desde la comodidad del auto.

Los movimientos de arte público siempre han estado presentes en la Isla. Sin embargo, fue la oleada de festivales de arte urbano que inició en 2011 con Santurce es Ley y otras iniciativas promovidas en las redes sociales lo que ha dado mayor trascendencia a esta actividad artística.

Aunque muchos de los pueblos de nuestro país cuentan con una ruta de arte urbano, en TRAVESÍA nos hemos dado a la tarea de diseñar otra como alternativa para sacar el máximo a su ‘road trip’ familiar, y la compartimos a continuación:

Loíza es color

Cuando se habla de arte urbano, es imposible no incluir a la Capital de la Tradición.

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Sillas gigantes pintadas con la bandera de Puerto Rico, en la entrada de Piñones.

Loíza es un pueblo pintoresco donde el arte culinario, la pintura, artesanías y la música son como su bandera. Asimismo, por años el arte urbano ha engalanado la entrada al pueblo y las distintas comunidades. En marzo de 2019, el parque Miguel Fuentes Pinet se convirtió en el canvas de la iniciativa Monument Art, con la cual una decena de artistas puertorriqueños de calibre internacional plasmó sus obras en la entrada y las paredes que lo bordean. En este proyecto de revitalización participó el artista loiceño y creador de la iniciativa, Celso González, junto a David Zayas, Alejandro Rodríguez, Grace Montalvo, Daniel Lind, Bik Ismo, Don Rimx, Paola Carrasquillo, Samuel Lind y Kevin The Creator. Entre las obras se destaca la imagen de Miguel Fuentes, quien fue jugador de Grandes Ligas, en homenaje a los Cocoteros de Loíza del béisbol Doble A, entre otras muestras culturales del pueblo.

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Imagen de Miguel Fuentes, quien fue jugador de Grandes Ligas, en homenaje a los Cocoteros de Loíza del béisbol Doble A. Puede admirarla en el parque Miguel Fuentes Pinet.

Otra obra de reciente adquisición en el pueblo —que está dando de qué hablar y atrayendo visitantes— son las enormes sillas pintadas con la bandera de Puerto Rico situadas en el área de Piñones. Así que, además de disfrutar de la buena gastronomía loiceña —con todas las medidas cautelares de seguridad sanitaria— no puede irse de Loíza sin deleitarse con las creaciones de artistas plásticos como Samuel Lind. Este último cuenta con un taller descrito por muchos como “un lugar místico” que encierra historia, cultura y tradición en todo su esplendor. El lugar también es hogar del pintor y escultor loiceño, pero debe coordinar una cita para conocer su obra (787-876-1040).

Tierra y Luz en Las Piedras 

En diciembre de 2019, la barriada Rivera de Las Piedras se unió al proyecto de macromurales con patrón de mosaicos pintados en colores llamativos que el artista Samuel González Rodríguez y la iniciativa Pintalto comenzaron en Manatí, bajo el nombre Color Esperanza en la comunidad Tierra Nueva. En total, existen cuatro macromurales con este patrón, siendo los restantes dos Brisa Tropical, en Yauco —como parte del proyecto Yaucromatic 2— y Amanecer Borincano, en Aguadilla.

El proyecto Pintalto en Las Piedras fue bautizado como Tierra Luz. Incluye 35 residencias y 14 murales, uno de ellos en homenaje al artesano pedreño Eduardo Nieves, del artista David Zayas. Todas estas obras forman parte del recorrido que inicia en la plaza pública de Las Piedras y abarca la antigua Casas Alcaldía de la llamada Ciudad de Artesanos —fundada en 1942—, así como una majestuosa iglesia evangélica. Al igual que en los macromurales anteriores, el proyecto estuvo a cargo de artistas y voluntarios de la comunidad.

Fiesta Humacaeña 

El edificio Salvador Abreu Vega —también conocido como La Casona— en Humacao exhibe la pieza artística Fiesta Humacaeña del artista Ángel Vega Santana. Consiste en un mural que destaca la figura del Cacique Jumacao, el escudo del ayuntamiento de la Ciudad Gris, entre otros elementos representativos de la cultura y las tradiciones humacaeñas.

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Mural de Junquito, Humacao >Suministrada

Además de este mural descrito como un “poema pictórico”, en Humacao también destaca el mural de Junquito. Este último es un proyecto comunitario que muestra estampas humacaeñas como la Catedral Dulce Nombre de Jesús, Teatro Victoria, Centro de Arte Angelito Peña Plaza, imágenes campestres, de playas y otra variedad de piezas de arte urbano que se han presentado en ediciones anteriores del evento de arte urbano Humacao Grita.

Si visita Humacao, además, puede darse una vuelta por la Reserva Natural Efraín Archilla Diez (carretera PR-3) o por la plaza de recreo Luis Muñoz Rivera —que data de 1963— y apreciar la Catedral.

Asimismo, puede conocer la Plaza del Bicentenario, donde está el monumento al Cacique Jumacao y la Plaza del Mercado Wilfredo Cuadrado Sánchez y, cómo no, consumir los productos de los comerciantes locales.

Estampas de Yabucoa 

Es un colorido mural creado en 2016 por los artistas plásticos yabucoeños Brenda Montañez y Julio Mojica, que presenta la imagen de la primera iglesia católica del pueblo, la Central Roig, el picador de caña, Ruinas de la Hacienda Lucía, el Boulevard del Puerto Bandera y el escudo, entre otras estampas que presentan la historia del pueblo de Yabucoa.

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El mosaico localizado en la calle Catalina Morales es uno de los más grandes de este tipo en Puerto Rico: cuenta con 240 pies de largo por 10 pies de alto y la utilización de sobre 13,600 losetas de seis pulgadas por seis pulgadas, las cuales fueron cortadas cuidadosamente.

El montaje del monumental mosaico contó con la colaboración de estudiantes y residentes voluntarios. El Pueblo del Azúcar cuenta también con otra variedad de murales en el casco urbano, en la Plaza del Mercado y en el sector La Pandora.

Actualmente, la artista Brenda Montañez está trabajando un nuevo mural, a menor escala, frente a la plaza pública y la iglesia católica del pueblo.