Guayanilla

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) ofreció tres probabilidades a largo plazo, o posibles escenarios, sobre cómo será la actividad sísmica en la Isla durante los próximo 30 días.

Según el pronóstico de réplicas, USGS creó tres modelos de posibles escenarios para la secuencia de temblores. 

Estos escenarios representan lo que pudiese ocurrir desde 11 de enero hasta 11 de febrero de 2020.

Solamente ocurrirá uno de estos escenarios, explicó la agencia federal.

"Los sismos en estos escenarios pueden ocurrir en el área aledaña a donde las réplicas están ocurriendo actualmente. Indistintamente del escenario, los temblores continuarán posiblemente por días, meses, o hasta por años. No es muy probable que las réplicas dejen de ocurrir durante el próximo mes", aseguró la USGS.

A continuación los tres escenarios: 

Escenario uno (más probable): 75 por ciento de probabilidad durante los próximos 30 días

El escenario más probable es que las réplicas continúen disminuyendo su frecuencia durante los próximos 30 días, y que no ocurran más terremotos similares al de 6.4 que ocurrió el 7 de enero de 2020 (es decir, pueden ser de magnitud 6.0 o menos). Algunas de estas réplicas de magnitud moderada (M 5.0+) podrían causar daños locales, especialmente en estructuras débiles. Los temblores de magnitud menor (M 3.0+) que ocurran en una profundidad llana se podrán ser sentidos por personas que estén cerca al epicentro.

Escenario dos (menos probable): 22 por ciento de probabilidad en los próximos 30 días

Un escenario menos probable es que ocurra un terremoto de la misma magnitud que el de 6.4. Esto se conoce como un “doblete”, cuando dos sismos fuertes de similar magnitud ocurren en tiempo y lugar cercano. Este sismo pudiese causar daños adicionales en la misma región y aumentaría la cantidad de réplicas.

Escenario tres (poco probable):  3 por ciento de probabilidad en los próximos 30 días

Un escenario con mucho menos probabilidad, en comparación a los demás escenarios, es que los recientes terremotos pudiesen provocar un sismo mucho más fuerte que el de magnitud 6.4 que ocurrió el 7 de enero de 2020 (magnitud de 7.0 o más). Aunque la probabilidad es poca, si este tipo de sismo fuese a ocurrir, tendría serios impactos en las comunidades aledañas. Un sismo de este tamaño también provocaría su propia secuencia de réplicas, y la frecuencia de sismos pequeños y moderados aumentarían nuevamente.