mamografías

Con el avance en la campaña de vacunación contra covid-19, las mujeres están poniéndose al día con las pruebas médicas de rutina que retrasaron a causa de la pandemia y los médicos se están encontrando con una sorpresa en las mamografías.

Son varios especialistas médicos y radiólogos alrededor del país los que están detectando falsas alarmas rojas de cáncer de mama entre sus pacientes que recién recibieron una vacuna covid-19, de acuerdo con un artículo de Los Angeles Time.

Igual que un brazo adolorido o fiebre leve, los ganglios linfáticos inflamados son una respuesta del sistema inmunológico a una vacuna covid-19; todos son una señal de que la inyección está haciendo su trabajo.

Sin embargo, los ganglios linfáticos inflamados están preocupando a los especialistas que revisan las mamografías en busca de signos malignos; algo que también termina generando incertidumbre entre las pacientes.

Los radiólogos son el primer filtro en las mamografías y por lo regular no suelen inquietarse fácilmente al buscar signos de cáncer. Pero tras las vacunas covid-19 empezaron a notar ganglios linfáticos inflamados, algo que han calificado como “inusual”.

Aunque los médicos intenten no preocupar a sus pacientes al informar una “lectura anormal” en sus mamografías, las llamadas de alerta han aumentado en busca de pruebas adicionales para descartar cualquier riesgo mayor.

Antes de la pandemia, la doctora Hannah Milch, del UCLA Medical Center, veía algunas mamografías con resultados lo suficientemente ambiguos como para recomendar más pruebas, pero rara vez involucraron ganglios linfáticos inflamados.

Ahora, tras implementarse las vacunas covid-19, Milch ha hecho hasta siete llamadas por día para invitar a sus pacientes a realizarse más estudios, en la mayoría de los casos por “adenopatía”, ganglios linfáticos inusualmente agrandados.

Y la doctora Milch no es la única que ha notado esta reacción, sus colegas también están viendo lo mismo en las mamografías de sus pacientes, destaca Los Angeles Time.

Por ejemplo, el doctor Philip M. Bretsky, médico de atención primaria de Santa Mónica, están instando a sus pacientes a actualizar sus mamografías, pero también las está alertando sobre una devolución de llamada que podría estar más relacionada con la vacuna que con cáncer.

Los especialistas explican que cerca del seno y del brazo, en donde se recibe la vacuna, los 10 a 20 ganglios linfáticos dentro de cada axila pueden actuar como alarmas cuando los radiólogos ven signos de hinchazón, pero no siempre queda claro si es a causa de una infección, vacuna, trauma o cáncer.

Los radiólogos son conscientes de la relación de una vacuna reciente con los ganglios linfáticos, pero fue una sorpresa la aparición de tantos ganglios linfáticos inflamados en tantas pacientes.

“Habíamos visto ganglios levemente agrandados con vacunas anteriores, pero no hasta este punto”, destacó la doctora Constance Lehman, jefa de imágenes de mama en el Hospital General de Massachusetts, en Boston.

“Me gusta pensar que esto es algo bueno: en respuesta a la vacuna, el sistema inmunológico está haciendo el trabajo para el que está diseñado”, dijo Lehman, destacando que no representa un vínculo entre la vacuna y el cáncer de mama.

Aunque no está claro cuánto tardarán en desaparecer la inflamación de los ganglios linfáticos de algunas mujeres, los médicos piden que no sigan retrasando sus mamografías; sobre todo si han sentido un bulto o dolor en su seno, secreción de un pezón o han notado piel con hoyuelos.