Wicked Lily

Con la visión de redefinir el concepto de restaurante de playa llegó a la zona de condado Wicked Lily Oceanfront Dining. Se trata de un espacio un restaurante frente al mar que abrirá sus puertas oficialmente este viernes, 13 de diciembre, con una variedad de comida y bebida deliciosa.

wicked Lilly

Alitas en glaseado de trufas

El lugar es propiedad de los socios Chris Friedland, Ryan O’Donnell y Lori Bluett y su cocina está a cargo de la chef puertorriqueña Érika Suárez.

Suáres asegura el lugar fue concebido con la idea de convertirlo en un espacio para sentirse bien y apuesta al uso de ingredientes simples y frescos para deleitar a los comensales, a la vez que convierte la experiencia en una gourmet estimulante.

Guacamoles con langosta

Guacamoles con langosta

Chef Érika Suárez es el talento culinario creativo tras Wicked Lily. Graduada del Art Institute of Fort Lauderdale y chef ejecutiva certificada por la American Culinary Federation, su carrera floreciente se destaca por haber sido la primera chef ejecutiva femenina de Norwegian Cruise Line así como de El Conquistador Resort en Puerto Rico. Ha colaborado con talentos de la gastronomía tales como Jeffrey Zacharia, José Garcés, y Bartolo "Buddy" Valastro.

La cocina es ecléctica y se inspira en las gastronomías asiática, clásica estadounidense, francesa e italiana. Menús simpáticos, con encabezados ingeniosos y citas pícaras tales como: “Mis demonios no pueden nadar en ron, pero sí que tratan”, presentan platos que son sofisticados, pero nunca pretenciosos. El menú de almuerzo ofrece platillos ligeros reinventados, como pincho de pollo estilo tandoori con pan naan tostado y raita de recao, y Po’Boy de camarones de piedra empanados estilo cajún y piquillo en pan brioche. Para comenzar “o cuando quieran,” los comensales pueden disfrutar opciones que incluyen alitas en glaseado de trufas, guacamole de langosta y vegetales asados con panceta, entre otros.

Para la cena, principales incluyen filete de entrecot de 16-oz estilo Delmonico, servido con su jugo y papitas julienne; Crab Mac, con carne de cangrejo en pasta orecchiette, crema fresca y queso parmesano; y un decadente plato de almejas Little Neck, almejas navaja, mejillones PEI, langostinos, fumet con limoncillo y setas hon shimeji.

De otro lado, la propuesta de coctelería ha sido elaborada tan cuidadosamente como la cocina. Esta parte está a cargo del mixólogo Frankie Díaz quien desarrolló un menú de cocteles que mezclan espíritus, licores, frutas, hierbas y especias frescas en combinaciones inesperadas. Para que tenga una idea, estos incluyen: la Ninfa (DonQ Añejo, vodka infusionada con vainilla, jengibre fresco, bíter clásico y limón), y Melao Melao (ginebra Bombay Sapphire, St. Germain, salvia y yuzu). La carta también ofrece una selección de opciones sin alcohol, como aguas frescas y bebidas de frutas y vegetales. Una carta diversa de vinos, así como cervezas premium y artesanales, completan la oferta.

El diseño y remodelación del restaurante estuvo a cargo de la empresa puertorriqueña F&R Construction, quienes optaron por el uso de materiales locales.

Asimismo, la artista puertorriqueña Mariselle Bernard fue la responsable de los artes y murales que engalanan el edificio. El hotel, donde está localizado el restaurante Wicked Lily, será renovado próximamente, tendrá un cambio de marca y una gran apertura planificada para el 14 de febrero de 2020.