Car rental

La falta de visitantes ocasionada por las restricciones de vuelos a nivel mundial y las órdenes ejecutivas que limitaban o mantenían cerradas las atracciones turísticas de la Isla por el Covid-19 tuvieron un impacto económico en las empresas de alquiler de autos, las que han tenido que hacer ajustes para continuar en el mercado.

En el mes de mayo, EL VOCERO reseñó que algunas compañías habían registrado solo un 2% de las reservaciones habituales, lo que provocó que hubiesen tenido que reducir sus flotas de vehículos y minimizar la cantidad de sus empleados. Esta tendencia mejoró a comienzos del mes de julio, mientras hubo flexibilidad para la apertura de las áreas turísticas, pero las ventas volvieron a caer con las restricciones impuestas en julio y agosto, lo que redundó en tarifas diarias de $5 o menos.

“Ayer (lunes) en la plataforma Orbitz había tarifas de hasta $1 diario en algunas compañías locales. En marzo yo tenía una flota de 700 vehículos y ahora tengo el 40% de esta y sigo vendiendo autos. Con la apertura de mayo aumentaron las reservaciones de manera rápida y significativa, pero al cerrar nuevamente se desplomó el mercado. En una semana las cancelaciones fueron masivas. En agosto fue peor”, explicó José Martínez, presidente y codueño de Charlie Car Rental.

Las bajas tarifas anunciadas recientemente por algunas compañías terminaron afectando más el mercado, ya que para la mayoría cobrar entre $1 y $5 diarios no es factible para sus negocios, pues ese ingreso no les da para sufragar sus gastos. En tiempos normales, las tarifas más económicas pueden fluctuar entre $10 y $15, pero pueden llegar hasta $40 y $50.

“El cierre de agosto mató la renta de autos. Otro factor fue la bajada en el tráfico aéreo a 50% y la llegada del turismo económico por los precios bajos de los vuelos, lo que no nos permitió subir los precios. Muchas empresas han bajado su flota. Las que no viven de alquiler, sino de la venta de autos, pero también alquilan, pueden dar ofertas más bajas y los empresarios jóvenes sin experiencia también están haciendo lo mismo. Pero los que vivimos 100% de esto, no podemos dar esos precios”, declaró Rhamses Carazo, presidente y CEO de Allied Car & Truck Rental y expresidente de la asociación Car Rentals de Puerto Rico.

“A las compañías grandes también se les ha hecho más difícil porque sus gastos operacionales son más, mientras las pequeñas se ajustan y las atienden sus dueños”, dijo Carazo, cuya empresa está operando con un 40% de las reservaciones que tenía antes de la crisis de salud. Agregó que también ha enfrentado problemas con los empleados que se han acogido al seguro por desempleo.

“Tenia 140 empleados que se bajaron a 49, pero ya estamos en 90. Esto ha sido bien complicado porque no quieren trabajar mientras reciben las ayudas del desempleo. Estamos operando con pérdidas, ha sido bien duro. Antes existía una tarifa mínima que ayudaba, pero eso ya no existe”, resaltó el ejecutivo.

Esperan un mejor trimestre

Ambos ejecutivos estuvieron de acuerdo en que ya se nota una mejoría y esperan que muy pronto la gente comience a viajar a la Isla, cuando se acostumbren a las restricciones del Covid-19.

“Muchas empresas vendieron muchos vehículos y cuando aumente el turismo no habrá tantos disponibles, lo que subirá los precios por la escasez de autos de alquiler. Ya hoy (ayer) vi en Orbitz que la tarifa de $1 subió a $18. Con la reapertura económica se está viendo ya un aumento en las reservaciones. La industria se va a recuperar, porque según la Compañía de Turismo hay mucho interés en las personas que buscan a Puerto Rico como un destino para vacacionar, es uno de los países más buscados en el Caribe”, sostuvo Martínez.

Por su parte, Carazo entiende que la orden ejecutiva por el Covid-19 que está en vigor ayudará a que se fortalezca el sector del turismo.

“Ya vemos que las reservaciones van mejorando, se levantó un poco con la apertura de las playas, casinos y restaurantes. Ahora estamos en un típico mes de septiembre, que es más lento que el verano. Yo proyecto que en diciembre lleguemos a un 65% de las reservaciones habituales y seguirá mejorando el año que viene porque hay que vivir con el Covid-19”, concluyó el empresario.

Uber también ha impactado

Por otro lado, la operación en Puerto Rico de la plataforma de transporte Uber —establecida en la Isla en 2016— y el creciente número de clientes que la prefieren también ha repercutido negativamente sobre la industria local de alquiler de autos.

Tras la llegada de Uber, los días de alquiler se redujeron de un promedio de dos semanas a cinco días, ya que cada vez más turistas prefieren la conveniencia que ofrece la plataforma, aunque aseguran que es más onerosa que el alquiler.