Calle Loíza

Durante el día, la actividad económica en la Calle Loíza de Santurce es fructífera. Pero desde entrada la noche hasta la madrugada se convierte en una pesadilla para los residentes del barrio Machuchal, aledaño a esta vía de rodaje en Santurce, denunciaron dos de los miles de vecinos de esta comunidad.

“Contrario a los residentes de Ocean Park, aquí no hay control de acceso. El fuerte problema de los bares ha traído el ruido, violencia, jóvenes alcoholizados, orinándose frente a nuestras casas, lanzando zafacones a la calle, vandalismo a los carros, rompen los cristales. Es una situación intolerable”, afirmó a EL VOCERO la cónsul de Suecia en Puerto Rico, Liza Lander, quien vive en el área.

Expuso que los vecinos han hecho gestiones con el Municipio de San Juan y la Policía para denunciar lo que ocurre en varias barras de esa zona desde el miércoles a la madrugada del lunes y hasta las 6:00 a.m. y 9:00 a.m.

“Hemos tratado de todo. Se han hecho gestiones en el municipio y en la Policía. Ya en la Policía no tengo que mencionar mi nombre, ya me conocen. La Policía dice que es un problema de falta de reglamentación”, dijo.

Han tocado puertas

De igual forma se expresó Yolanda Velázquez, quien ha radicado querellas ante la Junta de Calidad Ambiental (JCA), la Oficina de Permisología de la Capital, el Negociado de Bomberos y la Policía estatal.

“La última vez que llamé a la Policía —porque como ciudadana tengo derecho a quejarme— el policía se molestó y no me dejó hablar. Hemos hechos reuniones con algunos de los comerciantes y los dueños no están dispuestos a cumplir con un Código de Orden Público”, apuntó Velázquez.

Aclaró que no se opone a que hayan comercios en la zona, siempre y cuando haya un orden.

“Tienen que tener claro que aquí sigue viviendo gente y que tenemos derecho a tener calidad de vida. Esto se ha convertido en una pesadilla para muchas personas. Aquí viven niños y ven lo que sucede, madres solteras, viejitos que no se atreven a denunciarlo por miedo a represalias. Es un tema bien delicado. Este problema cada vez se va agudizando”, expuso la residente.

Velázquez manifestó que en la zona siempre ha habido comercios nocturnos, pero de un tiempo hacia acá se han establecido los llamados “after hours” que en algunos casos cierran operaciones temprano en la mañana del otro día.

“Hay inacción por parte del gobierno...Hay menos policías. Yo compré mi casa hace 15 años. No me veo yéndome de aquí ahora. Es una situación triste. Tienen que tener claro que aquí sigue viviendo gente y que tenemos derecho a tener calidad de vida”, acotó.

EL VOCERO solicitó una reacción al Municipio de San Juan, pero al cierre de esta edición no se había producido.