JJ Barea

José Juan Barea luce lloroso tras ver un emotivo vídeo que resumió los mejores momentos de su carrera como jugador. 

La última noche de José Juan Barea como jugador en un partido de temporada regular estuvo llena de halagos, reconocimientos y anécdotas de algunas de las más importantes figuras de su carrera. 

Con lágrimas en sus ojos, pero apoyando en la figura de su esposa Viviana Ortiz, el exenebeísta mayagüezano dijo su adiós de las canchas durante el partido del lunes entre los Cangrejeros de Santurce y los Grises de Humacao, en el coliseo Roberto Clemente, de San Juan.

"Estoy bien agradecido por la oportunidad. Gracias a ustedes por el apoyo que me dieron en toda mi carrera. Para mí fue especial todo", dijo con la voz quebrada Barea en compañía de su familia inmediata y tras recibir un cuadro con una imagen en la que se ve de espaldas con el uniforme de los Cangrejeros.  

Barea irrumpió en llanto tan pronto proyectaron un vídeo durante el medio tiempo del partido, que sirvió para repasar algunos de los más grandes momentos de su carrera desde colegial hasta en la NBA y la selección nacional. 

En el vídeo, de casi cuatro minutos, se escuchó a la súper estrella de la NBA, LeBron James, alagar a Barea durante una vieja conferencia de prensa. También resumieron un sinnúmero de sus mejores jugadas. 

Barea estuvo acompañado por su padre Jaime, su madre Marta, su esposa Viviana Ortiz y sus tres hijos Sebastián, José Juan y Paulina.

También dijeron presentes Noah Assad y Bad Bunny, el apoderado y coapoderado, respectivamente, de los Cangrejeros.

"Poder hacer mi carrera en la NBA y regresar a Puerto Rico a jugar es especial", dijo Barea tras observar el emotivo vídeo. "A todas las canchas que he ido ha sido especial", sostuvo.

Los jugadores de Santurce entraron a cancha con camisas blanca que leían en el dorso el apellido "Barea" y el número "55", que utiliza el estelar armador. 

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El tabloncillo del coliseo también exhibía el número "55" y las sillas de arena tenían desde temprano camisas alusivas al canastero. 

Mensajes especiales

Barea recibió una serie de mensajes especiales de sus excompañeros en los Mavericks de Dallas, Dirk Nowitzki y Luka Doncic, así como del exdirigente del equipo Rick Carlisle y del propietario del equipo, Mark Cuban.

Carlisle, el exdirigente de Barea en diez años en la NBA con Dallas, destacó las cualidades que llevaron al puertorriqueño a la NBA y su potencial para mantenerse apegado al baloncesto en el futuro. 

"Lo dirigí por diez años en Dallas. Es un gran jugador y armador. Ojalá seas dirigente. Sé que serás bueno. Gracias mi amigo", expresó Carlisle en un vídeo reproducido en dos pantallas en el coliseo previo al partido. 

Arturo "Pilin" Álvarez –el promotor cubano responsable de que Barea saliera de la Isla y comenzara a jugar en Estados Unidos en la secundaria Miami Christian– rememoró los inicios de Barea en el baloncesto en Estados Unidos. 

"Fuiste uno de los mejores jugadores de escuela superior", destacó Álvarez. "Te deseo lo mejor del mundo. Ahora que vienes a vivir a Miami te voy a ver más seguido. He sido tu mentor, tu padre y tu amigo, y lo seguiré siendo el resto de mi vida. Te quiero", continuó. 

Barea –quien acumuló 14 temporadas en la NBA entre Minessota y Dallas– también recibió halagos de Ron Everhart, su dirigente en sus cuatro campañas con la Universidad de Northeastern en la NCAA entre 2002 a 2006.

Otro que se dirigió al veterano jugador fue el exarmador y ahora gerente general del combinado nacional, Carlos Arroyo. Ambos compartieron largos años en la selección nacional y acumularon juntos sinnúmero de medallas regionales.

Barea salió de cancha faltando 2:21 del cuarto periodo. 

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Graduado de periodismo en la Universidad del Sagrado Corazón, en Santurce. Reportero de deportes con sobre siete años de experiencia en medios regionales y nacionales.