Mets

Javier Báez (23) mira hacia arriba mientras cae la lluvia desde el techo del estadio de los Cerveceros de Milwaukee. 

Pulgares abajo. Los Mets de Nueva York volvieron a fracasar en su cometido de alcanzar la postemporada de las Grandes Ligas.

Una vez más desilusionaron a su fanaticada por quinto año consecutivo al quedar eliminados el sábado de la contienda por el comodín de la Liga Nacional. No avanzan desde 2016, cuando perdieron el comodín frente a los Gigantes de San Francisco. 

La novena de Queens era uno de los favoritos al principio de temporada, sobre todo cuando el presidente de los Mets de Nueva York compró al equipo en noviembre del año pasado por $2.4 billones de dólares.

La ilusión regresó a la fanaticada y con ella la llegada del campocorto puertorriqueño Francisco Lindor, por $341 millones y diez años.

“Los aficionados de Nueva York tienen grandes expectativas y quiero superarlas”, dijo Cohen en aquel entonces. “Quiero un equipo excepcional. Quiero un equipo construido para ser grandioso cada año. No solo quiero llegar a los playoffs. Quiero un campeonato”.

Pues este año tampoco será y los Mets aseguraron terminar con otra marca perdedora por cuarta temporada en cinco años. 

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Durante toda la campaña, los Mets – que llegaron a adquirir al intermedista boricua Javier Báez en julio – nunca pudieron alcanzar la regularidad debido a lesiones en su cuerpo monticular – entre ellos sus dos prominentes lanzadores, Jacob deGrom y Noah Syndergaard – y un bajo rendimiento en general.

“Siempre será muy decepcionante cuando no se logra la meta”, manifestó el gerente de los Mets, Luis Rojas, luego de la derrota del sábado frente a los Cerveceros de Milwaukee, en conferencia de prensa. “En la segunda mitad, no jugamos lo suficientemente bien al béisbol y eso nos llevó a esto”.

Ayer, los Mets cayeron 8-4 y fueron barridos por Milwaukee para sufrir su décima derrota – la quinta de forma consecutiva – en los últimas 11 encuentros. El récord es de 73-82, quedándose a 13 juegos y medio del comodín que tienen casi asegurados los Dodgers de Los Ángeles (99-56) y Cardenales de San Luis (87-69).

Lindor – que disparó en vano su cuadrangular número 18 de la temporada – asumió cierta culpa en el desplome de los Mets en la segunda mitad. Un equipo que pasó 90 días consecutivos en el primer lugar del Este de la Liga Nacional, por delante de los Bravos de Atlanta.

“Me pongo mucha (culpa)”, manifestó Lindor, cuyo promedio de bateo es de .228. “Sí, me pongo mucha a mí mismo. Pensaba que teníamos muy buen equipo llegando a esta temporada. Hemos colapsado y yo no he rendido, en particular. Sé que, si hubiera jugado un poco mejor, pudimos haber ganado por lo menos cinco o siete juegos más, lo cual significa que estaríamos luchando por el primer lugar ahora”.

Mañana, los Mets cierran la temporada regular con una serie de tres juegos frente a los también eliminados Marlins de Miami en el Citi Field, de Nueva York, donde hace un mes la fanaticada abucheó a su equipo por no producir. Lindor y Báez les respondieron con los pulgares hacia abajo. Pero, al final, el tiempo le dio la razón.