Hipismo

Mickey González (derecha) aquí compartiendo con su padre (izquierda) y el jinete Christian Santiago Reyes (al centro) en el hipódromo Santa Anita Park. 

Durante los pasados 60 años Puerto Rico ha tenido representación en el Kentucky Derby, que es considerado uno de los principales eventos hípicos en el mundo y que este año se efectuará en su edición 147.

Esa representación se ha visto limitada mayormente a jinetes que viajaron desde la Isla en busca de mayor éxito en su profesión desde principios de la década de 1960, habiendo sido John J. Rivera el primero en la edición de 1962 finalizando su ejemplar Touch Bar en la undécima posición.

Siendo Puerto Rico una jurisdicción hípica de mucha tradición era de esperarse que la participación local en la carrera fuese extendida también a otros profesionales de este deporte e incluso a propietarios de ejemplares que hacen sus inversiones con la ilusión de competir al más alto nivel.

Es por eso, que la Isla ha contado con varios dueños de ejemplares que tuvieron la oportunidad de decir presente en la carrera abriendo el camino para que otros mantengan viva la ilusión de participar representando el deporte hípico puertorriqueño.

El primero en participar lo fue el establo Edén, con el ejemplar Dawn Glory, que finalizó undécimo en la edición de 1968. El caballo fue propiedad en sociedad del doctor José Licha y Orlando Herrero.

Luego, en 1976 el empresario ponceño Esteban Rodríguez Tizol con su Ponce Stable, presentó al campeón Bold Forbes como ganador de esa edición con la monta del boricua Angel "Junior" Cordero.

Más adelante, en 1990, el establo Solymar, propiedad de los esposos Marta y Joseán Fernández Polo, presentaron al bien recordado corredor Mister Frisky, que finalizó octavo habiendo sido considerado favorito.

Dos años más tarde, el empresario Jaime Carrión, quien estaba radicado en Estados Unidos como criador y propietario de ejemplares de carreras, presentó al ejemplar Conte Di Savoya, que obtuvo la cuarta posición en el evento ganado por Lil E Tee.

Este año, Puerto Rico contará con la participación como propietario del empresario Mickey González, dueño del M. Racing Stable, que fuera uno de los más destacados en los pasados años activo en el hipódromo Camarero y que ha tenido éxito con varios ejemplares en Estados Unidos.

González presentará al tresañero Like The King, un hijo del semental Palace Malice en la yegua Like The Queen, por Corinthian, criado en Kentucky y entrenado por el destacado Wesley Ward.

Suscríbete para recibir en tu email las noticias más importantes de Deportes.

Like The King es ganador en tres de seis salidas, con $200 mil en premios, incluyendo el Jeff Ruby Steaks, grado tres y en el que ganó su pase para decir presente en el Kentucky Derby al acumular la puntuación necesaria.

"Definitivamente es un privilegio y un honor estar presente en este evento. Siempre había tenido el sueño desde que me inicié como hípico y como dueño de caballos de participar en alguna carrera de la Triple Corona y se hace realidad en el Kentucky Derby", expresó González.

El deportista que estuvo activo con éxito durante varios años en Puerto Rico está radicado en Estados Unidos donde le ha dado continuidad a su negocio hípico especialmente en California.

Adquirió a Like The King en subasta con la esperanza de llegar al escenario grande.

"Este es un buen caballo que ha ido mejorando en las manos de Wesley (Ward) y con el trabajo que ha hecho el jinete Julio García enseñándolo a que se pueda relajar tengo la confianza de que hará un buen papel", opinó González.

"Estamos conscientes de que la carrera es fuerte, pero estar aquí y hacer realidad mi sueño ya es un triunfo", puntualizó sin descartar la posibilidad de ver a Like The King en el Preakness Stakes o el Belmont Stakes.

"Todo dependerá de cómo luzca en el Derby", dijo.

En el sorteo de las posiciones de salida del Derby efectuado este martes, Like The King recibió la posición dos entre 20 corredores, lo que a juicio de su entrenador, no representa preocupación.

"Es un caballo que viene de atrás, por lo que realmente no era muy importante la posición que le tocaría. Si nos hubiese tocado el uno hubiese sido un problema si empiezan a correr como los carritos locos en la primera parte de la carrera", opinó Ward, un destacado y experimentado preparador del circuito hípico de Kentucky.