Carlos Correa

Carlos Correa observa una jugada desde el dugout durante el octavo inning del séptimo duelo disputado el sábado.

Aunque los Astros de Houston se quedaron muy cerca de igualar la mayor remontada en la historia de los playoffs en un año tumultuoso, el desempeño durante la postemporada debe enorgullecer a este equipo.

Al menos, eso es lo que sintió el campo corto boricua, Carlos Correa, luego que los Astros fueran eliminados por los Rays de Tampa Bay en el séptimo juego de la serie de campeonato de la Liga Americana disputado en el Petco Park, de San Diego.

“Estoy jo... orgulloso de este equipo”, expresó Correa a los periodistas tras la derrota del sábado por 4-2. “Ha sido un viaje increíble. Nunca me divertí tanto jugando béisbol que este año con este grupo de muchachos”.

Después de todas las críticas, abucheos y cuestionamientos, los Astros – bautizados durante toda la temporada como los villanos del béisbol – estuvieron a un triunfo de avanzar a su tercera Serie Mundial en cuatro años.

Cuando los Rays estuvieron arriba 3-0 en la serie, muchos pensaron que – finalmente – ese era el final de los chicos malos. Pero Houston batalló para ganar tres juegos consecutivos antes que la novena de Tampa Bay avanzara a su primer Clásico de Otoño desde 2008. 

"Quieres ir a la Serie Mundial, pero al mismo tiempo, este grupo de muchachos es tan especial por la forma en que luchamos contra la adversidad", sostuvo Correa. "Me voy a casa recordando a este equipo para siempre. Estoy muy orgulloso de lo que logramos”.

"Hicimos un buen trabajo al enfocarnos en lo que podíamos controlar, y eso fue jugar duro y luchar hasta el final", afirmó.

Suscríbete para recibir en tu email las noticias más importantes de Deportes.

Después de ganar dos de los tres banderines anteriores de la Liga Americana y el campeonato de la Serie Mundial en 2017, los Astros jugaron toda la temporada bajo una luz sombría creada por el escándalo del robo de señales durante las temporadas de 2017 y 2018.

Pero para Correa – quien fue uno de los peloteros más vocales en la defensa de su equipo contra dichas acusaciones – fue una postemporada muy especial.

Este se despidió sobrepasando a Reggie Jackson con más carreras empujadas en la historia de los playoffs, al terminar en la séptima posición con 50. El líder en ese renglón es el puertorriqueño Bernie Williams, con 80.

Promedió .362, con seis jonrones y 17 carreras empujadas, siendo esta la segunda mayor cantidad de anotaciones remolcadas por un puertorriqueño en una postemporada. Además, su OPS (On-base plus slugging) fue de 1.221 en 47 turnos al bate.

Durante la atípica y acortada serie regular, Correa promedió .264, con cinco jonrones y 25 remolcadas en 201 turnos al bate.

El santaisabelino, de 27 años, le queda un año más con los Astros antes de entrar a la agencia libre.