VD07052015_VOLI_WORLD GRAND PRIX48

Ante la salida de grandes estrellas, como Aury Cruz (9), la selección nacional se encamina a un recambio generacional. > Archivo / EL VOCERO

Fernando Morales ha visto pasar sin mucha acción en la cancha sus primeros seis meses como dirigente del equipo nacional femenino de voleibol.

Contrario a la norma, el exacomodador nacional goza –desde que fue nombrado dirigente en octubre pasado– de tiempo suficiente para impulsar un cambio generacional y crear equipos juveniles previo a competir formalmente en escenarios internacionales.

El dirigente nacional, que será asistido por una de las máximas figuras del voleibol puertorriqueño, el exjugador Héctor “Picky” Soto, está enfocado en nutrir al seleccionado adulto y a un nuevo equipo Sub-23 con jugadoras del patio o de raíces puertorriqueñas actualmente activas en la prestigiosa liga de voleibol de la NCAA.

Andrea Fuentes (Missouri), Dariana Hollingsworth-Santana (Missouri), Valeria Vázquez (Pittsburgh), Alondra Vázquez (Evansville), Paula Cerame (Florida), Abby Casiano (Syracuse), Izzy Plummer (Syracuse) están en la mira de la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV) como parte de ese cambio generacional.

Otra que ya dio el sí fue la libero Madison Cruzado, quien es egresada del programa atlético de la Universidad de Notre Dame.

“Hemos expandido esa lista de jugadoras del programa nacional. Esa era una de las metas. Unimos a jugadoras que están en la NCAA y que no necesariamente nacieron en Puerto Rico, pero que sí tienen familia puertorriqueña”, expresó el dirigente del sexteto nacional femenino a EL VOCERO.

Suscríbete para recibir en tu email las noticias más importantes de Deportes.

Morales planteó que el retiro de las veteranas atacantes Aury Cruz y Karina Ocasio de la selección nacional lo obligó a buscar de inmediato nuevos talentos. Algo que se repetirá cuando la acomodadora Natalia Valentín y la estelar esquina Stephanie “Fefa” Enright –por mencionar algunas– decidan en un futuro no vestir más la franela nacional.

“Fue una conversación que tuve con las jugadoras que ya están en el programa. Queremos ampliar el grupo de jugadoras, poner a correr ese cambio generacional y darle descanso a las veteranas. Que ellas puedan enfocarse en sus carreras en Europa y no tengamos que llevarlas a todos los torneos. Es importante tenerlas saludables en los torneos grandes”, sostuvo el exjugador con experiencia en España, Austria y Rusia.

Morales tiene en planes la creación de un equipo nacional Sub-23 compuesto por jugadoras de la NCAA y otras que decidieron quedarse jugando en la Isla.

“Uno de los planes es hacer esa selección porque me parece que es un eslabón perdido. Después de la selección Sub-20 perdemos mucho talento. Por eso es importante montar este equipo y convocar jugadoras. Basándonos en lo que veamos, podemos ir subiendo algunas jugadoras a la selección adulta o continuar desarrollándolas”, reveló el dirigente de 39 años sobre el plan de desarrollo y retención de jugadoras del programa nacional.

Morales asumió las riendas de la selección boricua en octubre de 2020 en sustitución del experimentado dirigente José Mieles, quien renunció tras no lograr la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio.

El también medallista de plata panamericano se enfoca a su vez en la posible celebración de la Copa Challenger a celebrarse durante julio en Croacia.