La figura de Roberto Clemente siempre estuvo muy presente en la vida del receptor puertorriqueño de los Cardenales de San Luis Yadier Molina.

Su papá Benjamín Molina y su mamá Gladdys Matta se encargaron de inculcarle a él y a sus hermanos Bengie y José quién fue Clemente y por qué era una leyenda y un héroe en la casa de la familia Molina Matta allá en Kuilan, un sector del barrio Espinosa de Dorado.

Por eso, haber sido galardonado el miércoles con el premio Roberto Clemente por su gesta tras el paso del huracán María por Puerto Rico tiene un significado particular para él y su familia.

“Todo comenzó en mi casa. Mi mamá tenía una foto de Clemente en la pared. Y luego en la escuela había un montón de posters sobre Clemente. Él era como una leyenda por lo que hizo y era como un dios. Nosotros apreciamos todo lo que hizo en su vida dentro y fuera del terreno de juego. Cuando yo crecí él era nuestra leyenda… nuestro héroe. Él estaba en todas partes”, rememoró Yadier durante una conferencia telefónica desde Colombia sobre su recuerdo de Clemente cuando era un niño.

En esas historias que se contaban de puertas hacia adentro, Yadier recordó que su papá, quien estuvo ligado al béisbol toda su vida, le dijo una vez: ‘Tú sabes que Roberto Clemente es un buen pelotero, ¿verdad?’ Y yo le dije: ‘Sí, es uno de los mejores’. ‘Y era mucho mejor fuera de las líneas’, (le dijo el patriarca de los Molina). Esas palabras se me quedaron en mi mente y por eso este premio significa mucho para mí”.

El ganador de ocho Guantes de Oro y nueve veces Jugador Todo Estrella no podrá asistir a la entrega del prestigioso galardón antes del segundo juego de la Serie Mundial entre los Medias Rojas de Boston y Dodgers de Los Ángeles por encontrarse en la ciudad colombiana de Montería, donde se encontraba dirigiendo a la selección nacional masculina Sub-23 en el Campeonato Mundial.

Su esposa Wanda Torres lo recibirá a su nombre en el Fenway Park.

Sin embargo, Yadier tuvo la oportunidad de expresar su gratitud por el premio, una recompensa que le entregó Major League Baseball por su esfuerzo y toda la ayuda que repartió “de corazón” a los damnificados del potente ciclón.

“Es un gran honor para mí, mi familia y mi Fundación (M4) recibir este premio. Roberto Clemente es uno de mis héroes cuando jugaba y es uno de mis héroes ahora mismo. Tener este premio significa mucho para mí y mi familia. Estoy bien feliz y contento. A la familia de Clemente quiero darle las gracias”, expresó el apodado El Marciano.

“Yo siempre lo hice de corazón. Yo fui para allá (a Puerto Rico) sin nada en mente. Fue un compromiso personal porque lo tenía que hacer por mi gente, mi familia…y no busqué ningún tipo de ayuda. Yo le dije a mi esposa: ‘Vamos para el mambo. Sacamos el dinero que tengamos que sacar de nuestro bolsillo. No le digamos nada a nadie. Vamos a hacer el grupo de trabajo de nosotros de la Fundación y vamos a ayudar. Vamos para la calle’", sostuvo. 

Junto a su Fundación M4 y su esposa, Molina entregó suministros a los damnificados del potente ciclón durante dos semanas por Dorado, Vega Alta y otros pueblos limítrofes. 

Suscríbete para recibir en tu email las noticias más importantes de Deportes.

En diciembre, Molina también recaudó $220,000 durante el Yadier Molina Home Run Derby & Celebrity Softball Game que celebró contra viento y marea en el estadio Hiram Bithorn, de San Juan.

Molina regresó nuevamente a Puerto Rico a principios de año para repartir miles de certificados de compra con valor de $100, además llevó a cabo un evento de recaudación el pasado junio en San Luis donde recolectó sobre $300,000 para continuar con la ayuda.

Fue un héroe para el pueblo puertorriqueño, tal como lo fue Clemente, quien murió el 31 de diciembre de 1972 en un trágico accidente de avión mientras llevaba ayuda humanitaria a Nicaragua, país que fue sacudido por un potente terremoto.   

"Eso fue como que algo espontáneo. Eso fue como que algo personal. Yo no necesitaba ningún tipo de ayuda política en esos primeros 14 días. Saqué mucho dinero de mi bolsillo que no me importó para nada sacarlo y tratar de ayudar”, manifestó.

Yadier sostuvo que regresará en diciembre con más ayuda para seguir impactando a las comunidades más necesitadas. Tal vez como hubiese hecho Clemente si estuviese vivo y como se lo enseñaron sus padres.  

“Mi papá debe estar celebrando esto ahora mismo”, comentó con emoción sobre su progenitor quien murió en 2008. “Los Molina siempre estamos juntos. Creo que él debe estar feliz por mí por este premio. Ahora mismo está en el cielo celebrándolo”.

El doradeño de 36 años es el cuarto puertorriqueño en recibir el premio Roberto Clemente desde que se entregó por primera vez en 1971. Los otros fueron Edgar Martínez (2004), Carlos Delgado (2006) y Carlos Beltrán (2013).

Molina, además, es el quinto jugador de los Cardenales que recibe dicho galardón, luego de Lou Brock (1975), Ozzie Smith (1995), Albert Pujols (2008) y Beltrán.

El cátcher boricua fue elegido por un panel de jueces y por el voto de los fanáticos.

En esta temporada, el dos veces ganador de una Serie Mundial promedió .261, con 20 jonrones y 74 carreras empujadas en 123 juegos. A nivel defensivo, tuvo un promedio de fildeo de .994, con apenas un error.