Eddie Rosario

Eddie Rosario reacciona después de anotar una carrera en la parte baja de la sexta entrada. 

Eddie Rosario se reencontró ayer por primera vez con su exequipo y había alguien a quien quería ver, pero no enfrentarse en la caja de bateo.

Sin embargo, al guardabosque guayamés de los Indios de Cleveland no le quedó más remedio que saludar con un par de hits a su amigo, compatriota y excompañero en los Mellizos de Minnesota, el pitcher José Berríos.

"El único al que no tenía ganas de enfrentarme era Berríos", admitió Rosario en declaraciones recogidas por el periódico Star Tribune.

Rosario y Berríos jugaron juntos en Minnesota por los pasados cinco años hasta que la novena no lo licitó y lo convirtió en agente libre por primera vez en su carrera.

Pero la historia de Rosario con los Mellizos duró una década desde que fue seleccionado en la cuarta ronda del sorteo de novatos de 2010 hasta que el pasado 2 de diciembre tuvo que irse a la agencia libre.

Fue su único equipo desde que debutó como profesional en 2015.

A pesar de ese desenlace, Rosario insistió que no existe ninguna animosidad hacia la organización. Eso sí, a veces le da tristeza no escuchar su nombre coreado “¡Eddie, Eddie, Eddie!” en el Target Field, de Minnesota.

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"Esa es la parte difícil", comentó Rosario a MLB.com. "Yo podía notar el apoyo que me daban cada vez que jugaba allí, cada vez que aparecía para un turno al bate, un turno especial al bate, con el empuje que me daban, esa energía. Así que es difícil".

Rosario relató que recibe muchos mensajes a través de las redes sociales de los fans de Minnesota expresándole cuanto le echan de menos en el equipo.

"Siempre tendré un lugar especial en mi corazón para ellos, y eso me lo quedaré",señaló.

El pelotero boricua de 29 años confesó que la decisión de Minnesota de no retener sus servicios le sorprendió. Después de 697 juegos, acumuló promedio de .277, con 119 jonrones y 388 carreras empujadas.

Pero entendió que el béisbol es puro negocio y ahora disfruta de la oportunidad que le brindó Cleveland para demostrar su talento.

El lunes jugó con la misma emoción de siempre para ayudar en el triunfo de los Indios 5-3, en diez entradas. Berríos, que le propinó un ponche, no tuvo decisión en el revés tras lanzar cinco y dos tercios de entrada y permitir cinco imparables y dos carreras limpias, una de ellas anotada por Rosario.

"Definitivamente, sin resentimientos", aseguró Rosario sobre sus sentimientos hacia Minnesota. "Por el contrario, estoy súper agradecido con la organización. Son las personas que me dieron una oportunidad durante más de 10 años. Me sacaron de Puerto Rico de la escuela superior. Estaré eternamente agradecido con la organización y toda la gente que conocí allí”.

Cleveland y Minnesota continuarán su serie de tres juegos este martes y miércoles en el Progressive Field.