Wesley Vázquez

Wesley Vázquez venía de recuperarse de una lesión en la ingle y en el abductor, cuando se contagió con el coronavirus. 

A tres meses de que arranquen los Juegos Olímpicos de Tokio, una de las principales promesas de medalla para Puerto Rico, el semifondista Wesley Vázquez, tendrá que echar hacia atrás todo el plan de entrenamiento que tenía en agenda.

Tras recuperarse de una lesión que llegó a alargarse más de la cuenta, el olímpico orocoveño, que se preparaba para iniciar el próximo mes la etapa competitiva, se convirtió en una estadística más del Departamento de Salud al contagiarse con el covid-19. También su entrenador Carlos Guzmán resultó positivo.

“Estoy ahora recargando fuerzas. Pero tengo una mala suerte. Porque yo me recuperé de la lesión (en la ingle y el aductor) y ya llevaba tres semanas entrenando, y me cogió el covid”, expresó Vázquez a EL VOCERO.

Desde principios de marzo, el estelar corredor en 800 metros liso sobre pista no ha podido entrenar.

“Ahora voy a chequearme los pulmones para comenzar poco a poco. Pero no he hecho nada. No he entrenado. Estoy a tres meses de los Juegos. Todo el plan de entrenamiento se estropeó. Yo creo que voy a poder hacer dos o tres carreras antes de los Juegos Olímpicos y cuidado. Tenía casi todas las Ligas Diamantes confirmadas. Me habían invitado a Doha, pero no voy a poder ir. Eso era en mayo. Pero de que voy a las Olimpiadas, voy; pero no voy a llegar en la condición que yo quiero”, añadió.

El medallista de plata panamericano – quien espera para junio hacer dos o tres carreras antes de debutar el 31 de julio junto a Ryan Sánchez y Andrés Arroyo – relató que pasó las de Caín mientras tuvo el covid.

Justo cuando su cuerpo se estaba adaptando a las células madres que tuvieron que inyectarle para aliviarle el dolor que sentía en la ingle y los aductores que se lastimó el año pasado por el sobre esfuerzo que hizo tras la pausa de entrenamiento por la pandemia, el coronavirus se interpuso en su camino y en el de dos compañeros suyos también corredores.

“El covid me dio el 22 de marzo. Me dio duro porque perdí el apetito y me daban náuseas. Estuve más de cuatro días que no comía. Comía bien poquito. Eso me chavó porque parece que me bajó el azúcar y estuve par de días que no podía dormir porque me mareaba. Pensaba que me iba a ir. Me chequearon en Salinas (en el Albergue Olímpico). Pero de urgencia tuve que contactar a un doctor por parte de (Luis) Dieppa y me pusieron suero y los monoclonales que ponen por vena. Después que me pusieron eso llegué a sentirme mejor”, contó Vázquez.

“Estuve así como una semana o dos. Ya gracias a Dios estoy bien. Pero perdí de 190 a 174 libras. Yo salía afuera y el viento me llevaba”, agregó.

Vázquez nunca llegó a estar hospitalizado y estuvo bajo el cuidado de sus padres en Orocovis. Todavía no sabe cómo se contagió.

“Yo me cuido demasiado. Y, de momento, me comencé a sentir mal con mi compañero de Venezuela y otro que corre, y salimos los tres positivos. Yo salgo del entrenamiento al quiropráctico y al gimnasio. Siempre me estoy cuidando. No sabemos cómo nos contagiamos”, sostuvo Vázquez.

A pesar de que se siente bien, el atleta olímpico reconoció que está “sin fuerzas y sin aire para los entrenamientos”. 

“Me hice una placa de los pulmones y salí un poco con los pulmones sucios. Algo normal a todo el que le da covid, que salen con bacterias y virus. Todo es cuestión de limpiar y recuperarse. Tengo una cita el 23 con el neumólogo y me van a meter en una máquina para chequear los pulmones. Yo puedo empezar a entrenar poquito a poco, pero no quiero darle duro sin estar seguro de que mis pulmones y corazón estén bien”, manifestó Vázquez. “Traté de trotar el jueves 15 minutos, pero estaba sin aire y me mareaba”.

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A pesar de ello, Vázquez envió un mensaje a su fanaticada.

“No se preocupen. Yo he pasado por peores. Yo estoy supertranquilo. Estas cosas pasan y uno no se puede tirar a la cama a llorar o estresarse. Yo voy a dar lo que pueda. Voy a meterle duro. Pero uno se deja llevar por la realidad. Está fuerte en tres meses ponerse como uno quiere. Pero uno no se puede poner eso en la cabeza”, sentenció.

Crucial batería de pruebas médicas 

Entretanto, el estelar corredor será sometido a una serie de exámenes médicos, según informó el director del Centro de Salud Deportiva y Ciencias del Ejercicio (Sadce) del Albergue Olímpico, en Salinas, el doctor Enrique Amy.

Amy detalló que estos exámenes serán cruciales para planificarle un retorno a su entrenamiento o determinar si podrá acudir o no a los Juegos Olímpicos de Tokio.

“La doctora Rebecca Rodríguez y yo lo chequeamos en Salinas cuando estaba convaleciendo del covid. (En ese momento) tenía buena oxigenación. Le pusimos un oxímetro y estaba oxigenando a un 95 por ciento, que es prácticamente bueno. No tenía síntomas significativos. Pero tenemos en planes volverlo a ver para hacerle varias pruebas, una vez se haga una PCR (prueba molecular) y esté negativo”, comentó Amy a EL VOCERO.

El galeno indicó que las pruebas incluyen una espirometría, que sirve para medir la capacidad de oxigenación; una placa de pecho; y un protocolo cardiaco con ecocardiograma y electrocardiograma para chequear las troponinas, que indican si ha habido un fallo cardiaco menor.

El objetivo principal es asegurarse que no haya habido un daño en el músculo cardiaco porque, según Amy, una de las cosas que causa el covid es una miocarditis, algo que ha sido frecuente en los atletas contagiados con el coronavirus.

“Si el músculo cardiaco está bien, y no hay nada significativo (a nivel) pulmonar, entonces lo vamos a iniciar en un proceso de rehabilitación con entrenamiento poco a poco y por etapas. Va a empezar a caminar, caminar ligero, a correr distancias cortas, etcétera. Estamos en abril. Esto es un periodo que puede tardar quizás un mes. Dependiendo de cómo responda su cuerpo. Él es una persona saludable. Después de esas cuatro semanas, puede tener la oportunidad de entrenar normal”, sostuvo Amy.

En caso de que los médicos de Sadce se tropiecen con alguna inflamación pulmonar, el respetado galeno señaló que habría que utilizar glucocorticoides, que es un antiinflamatorio.

Si hay “un tropiezo mayor” durante la evaluación, como alguna evidencia que haya tenido un infarto menor o que surja algo raro en el ecocardiograma o en el electrocardiograma que requiera reposo, descanso y algún medicamento, entonces la recomendación final sería no acudir a las Olimpiadas.

“Eso lo limitaría en el entrenamiento. Bajo esas circunstancias es bien difícil que él o cualquier otro atleta con covid pueda hacer una recuperación razonable y valga la pena llevarlo”, señaló Amy. “Si no hay nada cardiaco y pulmonar, aparte de una inflamación menor, seguiríamos el ritmo que hemos planificado, de tratar que pueda ir”.

“Todos estamos listos para llevarlo al nivel que él quiere. Y yo tengo esperanzas que se pueda recuperar”, destacó Amy, quien instó a todos los atletas a que se vacunen. “(Quiero) convencerlos de que se acaben de vacunar. Ahí tienen un ejemplo en Wesley. Se van a exponer a que les dé covid un mes antes de los Juegos y se acabaron los juegos para ellos porque no van a tener el rendimiento esperado”.