Rafa Campos y Erick Morales

Rafa Campos y Erick Morales observan una jugada durante el inicio del torneo. 

RÍO GRANDE – Rafael “Rafa” Campos cuenta en su equipo de trabajo con una persona que es muy valiosa para él tanto dentro como fuera del campo de golf.

Se trata de su mejor amigo, el padrino de su boda, su hermano de otra madre y su caddie: el golfista puertorriqueño Erick Morales.

“Erick es como mi hermano. Para mí lo que eran Erick Morales y Max Alverio, han sido mis ídolos desde chiquito. Yo empecé a jugar golf a los nueve años y los veía a ellos con 13 y 14 años en sus categorías. Yo soy el ‘bestman’ (padrino) de su boda y él fue el ‘bestman’ de la mía”, comentó Campos a EL VOCERO tras su espectacular inicio el jueves en el Puerto Rico Open.

Morales – más allá de ser la persona que carga los palos, limpia la bola, da información sobre la selección de tiro y colaborar en la distancia, el viento, la dirección o una línea de un putt – ha sido una pieza clave para Campos en el arranque del torneo que se disputa en el Grand Reserve Puerto Rico Golf, de este municipio.

“Es una química incomparable. El juego de él es sumamente similar al mío y eso es algo que me ayuda mucho. Hoy (jueves), por ejemplo, tuvimos dos o tres momentos donde yo estaba un poquito indeciso y él me decía: ‘Mira, Rafa, yo haría esto’. Y me dio bastante confianza para poder ejecutar los tiros”, destacó Campos, quien tuvo a Morales como caddie hace unos años atrás.

“Hoy fue sumamente importante para mí. Él sabe cuándo verdaderamente controlarme y cuando dejarme molestar. Él me conoce en ese aspecto y sabe cuándo debería botar un poquito de humo. Porque, claro, con una ronda como hoy no todo parece fácil. Claro que hubo tiros malos y momentos complicados. Pero sabía qué decirme en los momentos correctos”, agregó.

Campos relató que cuando hizo el bogey en el hoyo 8, Morales dejó que se molestara “por unos cinco o seis segundos” y después le pidió que se enfocara en lo próximo.

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En el hoyo 9, Campos retomó su buen juego con uno de los siete birdies que hizo durante la jornada y en el último hoyo, el 18, cumplió un deseo especial que tenía Morales.

“Él me dijo: ‘Yo quiero que hagas birdie en el último hoyo porque quiero romper mi récord. Y yo le dije: ¿De qué récord tú hablas? Y me dice: ‘Lo más bajito que tú has tirado cuando te hice de caddie fue 67. No me recuerdo cuándo fue’. Y yo le dije: Tranquilo, que vamos a hacer birdie ahora”, contó.

Dicho y hecho. Campos terminó su jornada con otro birdie.

El guaynabeño sostuvo que no descarta en un futuro volverlo a tener a su lado dentro del terreno de juego.

“Él está trabajando. Tiene un trabajo estable. Yo tengo mi caddie oficial que lo uso todas las semanas. Yo he estado probando diferentes caddies porque estaba buscando una razón por la cual he estado teniendo los resultados tan malos que he tenido, pero en verdad no es el caddie. Es el golf en general. Yo me he sentido bien y no ha habido ninguna diferencia en cómo le he pegado a la pelota. Pero, quién sabe si tenemos una semana espectacular e igual le digo que se coja un descansito de su trabajo”, afirmó entre risas.  

Campos y Morales regresan este viernes al ‘green’ para disputar la segunda ronda.