Federación de Atletismo de EEUU pide aplazar JJOO

Un grupo de personas se congrega para mirar la llama olímpica en la ciudad japonesa de Sendai, el sábado 21 de marzo de 2020

DENVER— Los dirigentes del Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos enfrentan una rebelión creciente, por parte de influyentes grupos que exigen la posposición de los Juegos de Tokio.

Incluso un miembro del consejo del Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos (USOPC por sus siglas en inglés), se mostró en contra de la postura manifestada hasta ahora por el organismo. Emitió una crítica al Comité Olímpico Internacional (COI) y a su decisión de mantener en pie el 24 de julio como la fecha de inauguración de los Juegos.

Por su parte, el líder de la Federación de Atletismo del país (USATF por sus siglas en inglés) pidió que los Juegos Olímpicos sean postergados debido a la pandemia de coronavirus.

El presidente de la federación Max Siegel envió una carta de dos páginas a su homóloga del USOPC, Sarah Hirshland, pidiéndole que abogue por un aplazamiento. La acción se produjo el viernes por la noche, horas después de que el presidente de la Federación de Natación envió una misiva parecida.

Ahora, dos deportes que aportaron 65 de las 121 medallas estadounidenses y 175 de sus 554 atletas en los últimos Juegos Olímpicos están pidiendo, en las palabras de Siegel, que el “USOPC, como un líder dentro del movimiento olímpico, use su voz y hable por los atletas”.

Al coro se sumó Steve Mesler, miembro del consejo del USOPC y campeón olímpico en bobsled. El viernes, mediante un blog, Mesler lanzó críticas más severas que las manifestadas por Hirshland o por la presidenta de la junta, Susanne Lyons, en comunicados y entrevistas anteriores.

El COI “no ha mostrado el liderazgo que nosotros, los miembros del movimiento olímpico, desearíamos de quienes están a cargo”, escribió Mesler, quien enfatizó sin embargo que sus comentarios eran los de un exdeportista y “no los del USOPC, su junta directiva o sus líderes”.

Otros comités nacionales están presionando también al COI. Las federaciones de Noruega y Brasil hicieron públicas sus solicitudes por un aplazamiento.

“Nuestra recomendación es que los Juegos Olímpicos de Tokio no se lleven a cabo antes de que la situación del COVID-19 esté firmemente controlada a nivel mundial”, escribió el comité noruego en una carta enviada al presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach.

En tanto, el Comité Olímpico de Brasil solicitó que la justa olímpica se pospusiera hasta 2021. El órgano brasileño explicó en un comunicado emitido el sábado que la decisión es necesaria dada la seriedad de la pandemia de coronavirus y la “dificultad que enfrentan los atletas para mantenerse en su mejor nivel competitivo”.

Añadió que sigue “confiando en el COI”. Brasil organizó la justa de 2016 en Río de Janeiro, la primera de la historia en Sudamérica.

Pero Estados Unidos lleva la delegación más grande a cada edición de los Juegos Olímpicos y obtiene la mayoría de las medallas. Ambos factores provocaron que la cadena NBC pagara miles de millones de dólares para transmitir la justa hasta 2032.

Y eso daría al USOPC mayor poder en las negociaciones sobre casi cualquier tema con el COI. Sin embargo, se ha rehusado a utilizar su poder.

De hecho, pasó años tratando de suavizar las tensas relaciones que tenía con sus socios internacionales.

Y desde que Hirshland asumió la presidencia en 2018, el enfoque ha sido hacia dentro, a medida que los escándalos de abuso sexual que han consumido los deportes estadounidenses han cambiado la atención al bienestar y seguridad de los atletas.

Hirshland y Lyons insistieron que el USOPC no sacrificará la seguridad de ningún atleta durante la crisis actual. Pero tampoco han presionado públicamente al COI en torno a una posposición.

“La decisión sobre los juegos no recae directamente en nosotros”, comentó Lyons durante una conferencia telefónica con reporteros el viernes. “Recae en la OMS, en el gobierno japonés y en el COI. En ninguna circunstancia el USOPC enviaría a sus atletas si no creyera que es seguro”.

Los dirigentes de los equipos de atletismo y natación no parecen dispuestos a correr ese riesgo, aunque la cuestión sobre si actuarán por cuenta propia, sin la autorización del comité, sigue siendo una interrogante. El líder del tercer deporte que conforma la piedra angular de los olímpicos, la gimnasia, ha enviado una encuesta a los atletas, pidiendo su opinión sobre cuál debería ser la postura de la federación encargada de ese deporte, la USA Gymnastics.

La Federación de Atletismo tiene ya su respuesta, gracias en parte a las conversaciones en línea encabezadas por representantes de los deportistas.

“Si van allá y propagan el virus, y si regresan y ello mata a un niño, una abuela, un padre o incluso un atleta, ¿vale la pena? La respuesta para nosotros es que no”, recalcó Wallace Spearmon, vicepresidente del consejo de atletas de la Federación.