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Shayla Cooper, de las Atenienses de Manatí, celebra un canasto frente a las Gigantes de Carolina.

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La importada de Santurce, Tierra Henderson, celebra un canasto. 

Los equipos que marcaron la pauta durante todo el torneo del Baloncesto Superior Nacional Femenino (BSNF) disputarán la serie final que arranca el miércoles en búsqueda de un nuevo campeón.

Este fin de semana, las Atenienses de Manatí barrieron a las tetracampeonas Gigantes de Carolina en tres juegos, mientras que las Cangrejeras de Santurce dominaron 3-1 a las Explosivas de Moca, cuya franquicia debutó este año con una joven y talentosa escuadra.

“Era la revancha del año pasado. Nos merecíamos la serie. Mis respetos siempre a Carolina. Ahora vamos enfocados hacia la serie final”, expresó el dirigente de las Atenienses de Manatí, Miguel Toro, a EL VOCERO.

Manatí, que terminó de líder la serie regular con 13-2, logró vengarse de la final del año pasado y avanzó a su segundo baile de coronación consecutivo en busca de su primer campeonato.

Al igual que contra Carolina, la escuadra manatieña tendrá ventaja de cancha local en la serie final que será a un máximo de siete partidos. El primer juego será en el coliseo Juan Aubin “Bincito” Cruz. 

Entretanto, las Cangrejeras, que llegaron segundas en la tabla de posiciones con 11-5, cumplieron con una de las metas más importantes que se habían trazado antes de empezar el torneo.

“Cumplimos con la misión que teníamos. Hicimos un gran trabajo colectivo. Se logró hacer lo que queríamos, que era defender y seguir encontrándonos como equipo en esta parte final de la temporada”, sostuvo el técnico de Santurce, Gabriel Ruiz.

“El equipo poco a poco se ha ido encontrando más. Las jugadoras han asumido su rol y el trabajo de Annelisse Vargas, Génesis Pagán y Mari Plácido saliendo del banco ha sido de gran ayuda”, agregó.

Santurce también va en búsqueda de su primer campeonato en el BSNF.

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Lamento gigante

Por su parte, las Gigantes —que no pudieron cortar con sus dos estelares importadas, Whitney Bays (por lesión) y Nicolette Gilday (por jugar en Suecia)— lamentaron no poder estar en lo que hubiese sido su quinta final al hilo y la novena en las últimas diez.

“En un momento dado sentí frustración, pero también pienso que esto tenía que suceder”, comentó el apoderado de Carolina, Orlando Rosa. “Lo que había sucedido anteriormente no es algo que sucede siempre (ganar cuatro campeonatos al hilo). La hazaña de las Gigantes ha ido mucho más allá de cualquier equipo en cualquier deporte. Fueron siete campeonatos en ocho años y yo creo que eso es un récord para cualquiera”.

“Claro, uno se acostumbra a estar en un sitial y cuando eso no se logra tiene un sentimiento de tristeza. Pero esto es sencillo: hay que prepararse mejor para el año que viene y venir con más fuerza”, avisó Rosa.