La veterana boxeadora boricua aspira a clasificar a sus primeros Juegos Olímpicos. #RumboaTokyo2021

Las malas pasadas que el destino le jugó en el pasado a Kiria Tapia no serán freno este año en su búsqueda del anhelado boleto a los Juegos Olímpicos de Tokio.

La púgil puertorriqueña ha pasado el ‘Niágara en bicicleta’ en las últimas dos oportunidades de clasificación olímpica y ahora –en un año repleto de retos provocados por la pandemia del covid-19– apuesta a que no volverá a quedarse en casa cuando la delegación boricua salga a territorio japonés.

Tapia –quien es una de las más veteranas boxeadoras aficionadas de Puerto Rico– cayó derrotada ante la segunda sembrada del clasificatorio a los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y cuatro años después sufrió una seria ruptura del tendón de Aquiles que también la sacó de carrera de Río 2016.

Ahora tendrá un tercer turno al bate. “Quiero que la tercera sea la vencida”, expresó con seguridad Tapia a EL VOCERO durante un entrenamiento de la escuadra nacional en el gimnasio Félix Pagán Pintor, en Guaynabo.

Kiria Tapia

Tapia se mantiene entrenando junto a la escuadra boricua. 

“Esta vez estoy más cerca. Sin problemas de peso. Me siento confiada en mí porque he estado entrenando muy fuerte”, sostuvo.

La medallista de oro panamericano en Guadalajara 2011 consiguió esta vez la motivación para tachar de su lista de deseos –y de logros– el hecho de asistir a unos Juegos Olímpicos.

“Claro que se me han troncharon los sueños. Pero aquí estoy de vuelta. Pasé la página y volví. En un abrir y cerrar de ojos tengo la oportunidad nuevamente”, aseguró la veterana boxeadora, quien también superó el contagio con covid-19 tras su participación en febrero en el torneo BoxAm Internacional en España.

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Tapia –al igual que la delegación boricua de boxeo– asistirá al clasificatorio olímpico del 6 al 13 de mayo en Argentina. Será la última oportunidad de ponchar su boletos a la venidera justa deportiva.

La también medallista centroamericana en la división de los -60 kilogramos (kg) es una de las boxeadoras puertorriqueñas que con más consistencia se ha mantenido en el mundo aficionado, al punto de casi cumplir su tercer ciclo olímpico representando a Puerto Rico.

El boxeo, por su parte, es también emblemático de las delegaciones de Puerto Rico que compiten en las Olimpiadas, al punto de que seis de las nueve medallas olímpicas puertorriqueñas son producto de los púgiles Juan Venegas (1948), Orlando Maldonado (1976), Luis Ortiz (1984), Arístides González (1984), Aníbal Acevedo (1992) y Daniel Santos (1996).

“Estoy mirando hacia Tokio. No hay nada que derrumbe este sueño. Cada día me siento mejor y entreno más fuerte. Lo deseo cada vez más. Daré el máximo porque anhelo y quiero esto. Es el mayor sueño”, aseguró Tapia con evidente ilusión.

Combina responsabilidades

Tapia es también madre de dos niñas –de tres y 13 años–, por lo que ese sueño olímpico viene también cargado de una inmensa responsabilidad.

“Ha sido sacrificado. Muy fuerte. Pero han podido ver que sí se puede. Que me tengo que sacrificar día a día para lograr mis éxitos. El sacrificio es bien grande. Muy cuesta arriba. Pero aquí estoy, con mi chiquita en el gimnasio y entrenando con la mirada fija en los Juegos Olímpicos”, comentó entre risas.

Para la boricua no hay otro futuro ahora mismo que no sea desfilar en la inauguración de los Juegos Olímpicos y subir al entarimado del Ryogoku Sumo Hall de Tokio tan pronto como este verano.

En fin de cuentas, quiere que la tercera sea la vencida.