María Pérez

María Pérez posa junto a los anillos olímpicos en la Villa en Tokio. 

María Pérez podría ser distinguida fácilmente por su carisma entre la delegación olímpica. También por su buen sentido del humor o por sus quilates dentro del tatami.

María Pérez

La veterana judoca fue ubicando sus pines en su credencial de atleta olímpia, dejando solamente su foto y el código de barra a la vista. 

Pero en estos Juegos Olímpicos de Tokio que recién comienzan, la veterana judoca ya tiene buena fama por su habilidad para intercambiar pines conmemorativos con atletas de otros países, uno de los gestos más emblemáticos de este tipo de justa deportiva.

Tanto así, que Pérez ya es reconocida como la “reina de los pines” entre los atletas boricuas que ocupan la Villa Olímpica.

Pérez ha ido ubicando un mar de pines en su credencial, dejando solamente su foto y el código de barra a la vista, ambos elementos imprescindibles para ingresar sin contratiempos a las instalaciones deportivas en Tokio.

Su habilidad para intercambiar este tipo de memorabilia ha quedado en evidencia en algunos videos colgados por el carismático skater Emanuel “Many” Santiago, el judoca Adrián Gandía y la veterana judoca colombiana Luz Adiela Álvarez.

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A juzgar por esos vídeos, la carolinense ha intercambiado insignias con atletas de Guatemala, Trinidad y Tobago, Japón, India, Mongolia, Cuba, España, Jamaica e Italia.

María Pérez

María Pérez sonríe portando su credencial repleto de pines de otros países. 

Además de ser piezas de colección, el intercambio de los pines en los Juegos Olímpicos representa la hermandad y el respeto entre los integrantes de las 200 delegaciones participantes. También es un reflejo del intercambio cultural y deportivo que tiene lugar por tres semanas en la máxima justa deportiva.

Existen pines de las mascotas de los Juegos, deportes en específico, banderas de los países o simplemente insignias.

Tanta es la atracción por este tipo de memorabilia que se han convertido en un atractivo para el público, al punto de que existe el Olympin Collectors Club, una organización establecida hace más de 30 años que reúne a sobre 500 miembros de 30 países, apasionados todos por coleccionar pines de las Olimpiadas.

En la pasada edición de las Olimpiadas en Río 2016, los pines conmemorativos oficiales estaban valorados en alrededor de $10 cada uno.