Michael Pérez

Michael Pérez ha visto acción en cinco juegos de la postemporada. 

No hubo champán para celebrar. Solo muchos abrazos. Pero lo que vivió el receptor puertorriqueño Michael Pérez el sábado por la noche luego que los Rays de Tampa Bay avanzaran a su primera Serie Mundial desde 2008 fue indescriptible.

“No sé cómo ponerlo en palabras, pero en verdad se siente increíble. Estoy bien contento por este logro. Esto no se da todos los días y quizás uno no sabe si vuelve a estar aquí. Así que estoy bien agradecido a Dios por la oportunidad”, expresó Pérez a EL VOCERO.

El cátcher natural de Bayamón, pero criado en Cataño contó que la celebración de los Rays tras vencer a los Astros de Houston en el séptimo juego de la serie de campeonato de la Liga Americana fue sobria por culpa de la pandemia del coronavirus (Covid-19).

“Ahora con todos los protocolos y todas las cosas que están pasando no hubo así champán. Nos abrazamos. No fue mucho (la celebración)”, dijo el segundo cátcher del equipo.

Pero, bueno, lo importante es que los Rays disputarán el Clásico de Otoño contra el ganador del duelo de esta noche entre los Dodgers de Los Ángeles y los Bravos de Atlanta en la serie de campeonato de la Nacional.

Esto, luego de una travesía por un camino pedregoso durante la postemporada en la que superaron primero el escollo de los Yanquis y después el de los Astros.

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“Esta oportunidad de estar en la Serie Mundial comienza desde el día uno del ‘spring training’, teniendo esa mentalidad de llegar a los playoffs y tan pronto uno llega ir juego a juego. No fue fácil. Nos llevaron a cinco juegos con los Yanquis y ahora a siete”, comentó Pérez, quien está en su tercera temporada con los Rays.

De hecho, el pelotero de 25 años - quien ha visto acción en cinco duelos de la postemporada - fue sincero a la hora de responder a la pregunta sobre cuál fue la clave para derrotar a los Astros.

“Te voy a ser honesto. Cuando ganamos los primeros tres juegos y perdimos el cuarto, estábamos tranquilos en el ‘clubhouse’. Decíamos: ‘los cogemos mañana’. Cuando perdimos el segundo se sentía raro y cuando se empató dijimos: ‘vamos a coger buenos turnos y jugar buena pelota como lo hicimos con los Yanquis y la serie regular, y que pase lo que pase’. Y eso fue lo que hicimos. Cogimos buenos turnos y jugamos muy buena defensa”, señaló.

Ahora, los Rays quieren llevar esa misma mentalidad a la Serie Mundial y al boricua le da igual el rival.

“Nos quedan cuatro juegos más. Queremos el que sea. Tenemos que mantener la misma mentalidad, el hambre, el entusiasmo, la dedicación y dar el 100 por ciento siempre”, apuntó Pérez.