Mónica Puig

 

Evidentemente, sacarle algo positivo a la emergencia mundial por la pandemia del coronavirus (Covid-19) es como sacar agua de un pozo seco. La campeona olímpica Mónica Puig sabe que lo que está pasando en el mundo no invita al optimismo. Sin embargo, a veces de las adversidades se saca algo favorable.

Por ejemplo, la pausa de la gira profesional que impuso la Asociación de Tenis Femenino (WTA, por sus siglas en inglés) y el aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio para 2021 debido al Covid-19, llegaron en un buen momento para la tenista puertorriqueña.

Puig aún sigue en un proceso de recuperación del codo derecho luego de que el pasado diciembre se sometiera a una cirugía para reparar el nervio cubital. Por eso, la medallista de oro olímpica en Río 2016 no había podido debutar esta temporada antes de que fuera pospuesta hasta el 8 de junio.

“Para mí, aunque no voy a decir que lo que está pasando es positivo, ha sido una pequeña bendición para seguir recuperando el brazo”, reconoció Puig a EL VOCERO.

“En el momento de Indian Wells (el 125K Oracle Challenger Series que se disputó del 2 al 8 de marzo), todavía no estaba lista para competir y necesitaba por lo menos seis semanas extras para fortalecer todo lo que es mi tren superior”, sostuvo la triple campeona centroamericana, quien tiene programado regresar en mayo para la gira sobre arcilla en Europa.

Ahora, Puig tiene hasta junio —por ahora— para seguir con la rehabilitación del codo y mejorar su condición física.

La tenista de 26 años —al igual que muchos otros atletas del País— aplaudió la decisión que tomó el martes el Comité Olímpico Internacional (COI) de aplazar las Olimpiadas de Tokio hasta el próximo año. La boricua dijo que estaba “genuinamente feliz”.

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“La situación que vivimos actualmente es, definitivamente, más difícil que cualquier otra cosa que hayamos enfrentado, y necesitamos tomar este tiempo para apreciar nuestras vidas, la salud, la familia y sanar tanto física como mentalmente”, escribió el mismo día de la decisión en su cuenta oficial de Instagram.

Al momento, Puig apunta al ‘wild card’ que otorga la Federación Internacional de Tenis (ITF) a los campeones olímpicos para ir a Tokio en 2021.

La boricua está clasificada número 90 al cierre del último ranking publicado el 9 de marzo. Por lo que no entraría mediante esa vía ya que solo las mejores 56 atletas ubicadas en el escalafón mundial —a la fecha del 8 de junio de 2020— obtienen su boleto directo a Tokio. Esto sujeto a un máximo de cuatro atletas por país, lo que significa que una tenista puede estar ubicada fuera del ranking de las mejores 56 y clasificar a las Olimpiadas. Pero ese caso no aplica a Puig.

No obstante, ahora habrá que esperar a la decisión final que tome el COI y la ITF sobre si el proceso de clasificación se mantiene como está o no.

Mientras tanto, y en medio de la incertidumbre viral que hay alrededor del mundo, Puig seguirá trabajando para llegar en óptimas condiciones a la campaña 2020 y a la justa olímpica.

“Yo estoy tratando de seguir haciendo mis rutinas de físico. En mi apartamento tengo mi pequeño gimnasio con mancuernas, mi Peloton (bicicleta estacionaria) y un mata para hacer ‘core’ y ejercicios en el piso. Aunque no tengas mucho equipo para trabajar es fácil hacer los ‘workouts’ de cardio con lo mínimo. Lo bueno también es que hay muchas aplicaciones de físico que son interactivos por el teléfono o el iPad”, apuntó.