Organización Antidopaje de Puerto Rico

El pasado junio, la Puerto Rico Antidoping Organization sacó F en un informe de la WADA por no tener un presupuesto adecuado y un plan de educación. 

El presidente de la Organización Antidopaje de Puerto Rico (Prado, por sus siglas en inglés), el doctor Ferdinand Salls González, presentó su renuncia al secretario del Departamento de Recreación y Deportes (DRD), Ray Quiñones Vázquez, por discrepancias relacionadas con el presupuesto asignado al organismo antidopaje.

Salls González apenas estuvo dos meses y medio en el cargo de la Puerto Rico Antidoping Organization, que está bajo la sombrilla del DRD, luego de que fuera nombrado por Quiñones Vázquez el pasado 20 de julio ante la repentina salida del pasado director Enrique “Kiko” Mendoza.

El presidente honorario y asesor, el doctor Enrique Amy, tampoco seguirá en el organismo por razones personales. 

“Posteriormente a mi nombramiento, nos reunimos para discutir el presupuesto y los salarios a devengar del ‘staff’ de la organización y como resultado de la reunión no llegamos a ningún acuerdo por tener discrepancias en ello. Por tal razón, me vi obligado a renunciar a la referida designación no sin antes mencionar que me queda la preocupación de que Recreación y Deportes no tenga asignado un presupuesto para tan importante programa, como lo es el antidopaje en el deporte”, expresó Salls González a EL VOCERO.

Salls González —quien cuenta con más de 35 años de experiencia en el tema del antidopaje— entregó ayer la carta de renuncia a la secretaria de Quiñones Vázquez.

Ambos galenos presentaron al DRD un presupuesto de $153 mil, con el objetivo de cubrir los salarios de tres personas a tiempo completo —entre ellas Salls González, Edwin López Vargas y el asesor legal Andrés Santos Ortiz, en caso de que surgiera un resultado adverso entre los atletas— así como los gastos de los kits de las pruebas, la recolección de muestras de sangre y orina, el acarreo de dichas pruebas y la compra de tabletas digitales para manejar la base de datos del programa Adams (Anti-Doping Administration & Management System) de la Agencia Mundial de Antidopaje (WADA).

También el presupuesto iba dirigido al desarrollo de un programa educativo y el adiestramiento de personal, entre otros proyectos “definidos que iban a ser beneficiosos tanto para el país, como para el DRD y el Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur)”, según indicó Amy.

Sin embargo, solo se pudo identificar $30 mil de unos fondos del presupuesto del DRD, una oficina fija para la Prado y el nombramiento de una secretaria administrativa.

Suscríbete para recibir en tu email las noticias más importantes de Deportes.

“Había todo un organigrama bien planificado, pero él (Quiñones Vázquez) lo llevó a la Junta de Supervisión Fiscal —eso fue lo que me dijo— y allí no se lo aprobaron. Entonces, nos quedamos en una cantidad de $50 mil, $40 mil o $30 mil y con eso no se hace nada. Sencillamente, no tenemos las condiciones económicas y probablemente tampoco tengamos el interés genuino como país para insertarnos en el movimiento antidopaje mundial y, pues, esto se va a caer”, comentó Amy en un tono de frustración.

Ante este panorama, las pruebas de dopaje a una decena de atletas de la delegación de Puerto Rico que participará el próximo mes en los I Juegos Panamericanos Junior, en Cali, Colombia, quedan en el tintero tal como ocurrió para los Juegos Olímpicos de Tokio.

Asimismo quedan, las que se deben de realizar —según se dispone por ley— a los atletas de alto rendimiento que serán becados con fondos del erario por la Junta de Atletas a Tiempo Completo del DRD.

“La Prado queda ahora natimuerta. De verdad que me da pena porque estoy seguro de que dinero hay. Si aparece el dinero, yo podría reconsiderar mi postura, pero esto tiene que ser para ya. Porque está terminando el año y de afuera (desde la WADA Latinoamérica) nos piden que tenemos que cumplir con las muestras que debemos hacer. Si no cumplimos, entonces Puerto Rico tendría que regirse por las organizaciones regionales que hay en Colombia y Panamá. Nos van a administrar desde afuera”, apuntó Salls González.

La Agencia Mundial Antidopaje se creó en 1999 como un tratado entre los países bajo la Organización Mundial de la Salud (OMS). Puerto Rico fue admitido en 2003 y desde ese entonces para acá siempre se han hecho controles fuera de competencia, con excepción de este año.

El pasado junio, la Prado sacó F en un informe de la WADA por no tener un presupuesto adecuado y un plan de educación. 

En 2023, se disputarán dos eventos de forma simultánea —los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador y los Juegos Panamericanos de Santiago de Chile— y en 2024 serán los Juegos Olímpicos de París.