César Trabanco

César Trabanco no estimó los daños que sufrió su oficina. 

César Trabanco se montó en un avión hace más de una semana. Iba junto a la selección de voleibol femenina hacia Santo Domingo, República Dominicana que buscaba su clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

En aquel momento, el presidente de la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV) ignoraba momentáneamente los daños sufridos en su consultorio ubicado en Ponce a consecuencia del sismo del martes 7 de enero que alcanzó la magnitud 6.4 y que lo lleva a ponderar la reelección a la silla presidencial federativa en agosto próximo. 

Además de que tendrá que buscar un nuevo dirigente para la selección nacional y continuar con sus labores dentro de la FPV, también tiene que gestionar dónde abrir su oficina tras los extensos daños. 

“Conocí que mi oficina se destruyó completamente”, contó Trabanco a EL VOCERO.

“Los terremotos me tocaron la fibra porque vivo en Ponce. Me causó daños estructurales a la propiedad donde trabajo. Salgo todos los días en el área sur a mirar el sol. Soy solidario con lo que pasa en esta área”, comentó el endocrinólogo. 

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Trabanco arribó el pasado lunes a la Isla, un día después de que la escuadra femenina perdiera en tres parciales frente a República Dominicana, que consiguió así el pase para asistir a los terceros Juegos Olímpicos en su historia (Atenas 2004 y Londres 2012). Tras el resultado, la selección conoció de la renuncia del piloto José Mieles y del retiro de las estelares jugadoras Aury Cruz y Karina Ocasio.

Irónicamente, durante su término como presidente ocurrió el huracán María hace poco más de dos años, así como los terremotos que vienen sacudiendo la región suroeste desde el pasado 28 de diciembre.  “Tengo que ver dónde veo los pacientes. Mi edificio no abre entre tres a cuatro meses. Obviamente tengo que trabajar”, dijo el líder federativo, quien no estimó la cantidad de daños. 

Sobre la reelección, Trabanco mencionó que “ahora mismo estaba en un 60 por ciento que no y un 40 por ciento que sí. Tengo que resolver un gran problema: que he sido el mayor auspiciador en la federación”. 

“Está en blanco y negro, y con mucho gusto lo he hecho. La única persona que me pudo decir que no lo hiciera fue mi esposa y no lo ha hecho. Vivo para el deporte, no del deporte como me rodean muchas personas en este país. Vine al deporte a dar. Nací en el deporte y me crié en el deporte”, afirmó el galeno.