Roberto Alomar

Roberto Alomar sometió su renuncia el sábado, un día después que Major League Baseball (MLB) lo destituyera tras una pesquisa sobre una acusación de conducta sexual inapropiada.

El Salón de la Fama de Béisbol aceptó el lunes la renuncia del pelotero retirado, el puertorriqueño Roberto Alomar, de su junta de directores.

Alomar sometió su renuncia el sábado, un día después que Major League Baseball (MLB) lo destituyera como asesor de las Grandes Ligas e incluyera en la lista de personas inelegibles para empleos en el béisbol tras una pesquisa sobre una acusación de conducta sexual inapropiada.

La presidenta de la junta directiva del Salón la Fama, Jane Forbes Clark, hizo el anuncio el lunes tras una reunión en la que aceptaron la renuncia de Alomar.

El santaisabelino fue electo para el Consejo de Administración del Salón de la Fama y Museo del Béisbol Nacional en 2019.

No obstante, su placa permanecerá en exhibición en Cooperstown, según aclaró Forbes Clark. Alomar ingresó al Salón de la Fama en 2011 tras su destacada carrera como intermedista. 

“Su consagración refleja su elegibilidad y la perspectiva de los votantes de la Bbwaa en ese momento”, declaró en un comunicado. La Bbwaa es la Asociación de Escritores de Béisbol de Norteamérica, que elige con su voto a los miembros del Salón de la Fama.

Rob Manfred, comisionado de las Grandes Ligas, anunció el viernes el despido de Alomar.

En un comunicado, Manfred dijo que, a inicios de este año, una empleada de la industria del béisbol reportó un incidente supuestamente ocurrido en 2014 y que involucra a Alomar. La liga contrató a un despacho legal externo para que investigara el asunto.

“Después de revisar toda la evidencia disponible de la investigación, ahora concluida, he determinado que el señor Alomar violó las políticas de Grandes Ligas y que la rescisión de su contrato como asesor y su inclusión en la lista de inelegibles de Grandes Ligas son justificadas”, afirmó Manfred.

Grandes Ligas indicó que no ofrecería más detalles sobre la investigación a fin de proteger a la persona que presentó la acusación.

Suscríbete para recibir en tu email las noticias más importantes de Deportes.

“Aplaudimos a las Grandes Ligas por haber investigado a profundidad este asunto y por tomar medidas significativas contra el señor Alomar”, dijo en un comunicado Lisa Banks, del despacho de abogados Katz, Marshal & Banks, que representa a la empleada de la industria. “Mi clienta alogia a otras sobrevivientes de la industria del béisbol, quienes han dado un paso al frente y han hecho que ella se sienta más segura para compartir su propia experiencia, que fue terrible y alteró su vida”.

Alomar también perdió su cargo como asistente especial de los Azulejos de Toronto. El equipo anunció en un comunicado que estaba rompiendo lazos con Alomar de inmediato, incluyendo el retiro de su premio Nivel de Excelencia y de su banderín en el Rogers Centre.

Mediante Twitter, el exjugador dijo que estaba “sorprendido, decepcionado y frustrado” por la decisión de Grandes Ligas.

“Entiendo por qué Grandes Ligas ha tomado la determinación en base a lo sucedido”, escribió. “Mi esperanza es que esta acusación pueda ser escuchada en el foro pertinente y me permitan abordar la acusación directamente. Continuaré dedicando mi tiempo en ayudar a los niños a perseguir sus sueños de béisbol. No haré más comentarios en este momento”.

Banks dijo que su representada no prevé demandar a Alomar ni tomar medidas adicionales.

El Salón de la Fama y Museo de Canadá también informó que tampoco expulsará a Alomar como miembro exaltado, pero lo ha vetado de sus eventos futuros y señaló que ya no se asociaría con él ni con su fundación.

En Puerto Rico, la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (Lbprc) evaluará en su próxima reunión a mediados de mayo si Alomar sigue o no en la Junta de Directores como dueño del equipo RA12. 

Alomar fue elegido al Juego de Estrellas en 12 ocasiones a lo largo de 17 temporadas con los Padres de San Diego, Azulejos, Orioles de Baltimore, Indios de Cleveland, Mets de Nueva York, Medias Blancas de Chicago y Diamondbacks de Arizona.

En la temporada 1996 tuvo un desagradable incidente cuando escupió al rostro del umpire John Hirschbeck, lo que le valió una suspensión de cinco partidos en 1996.