MELBOURNE — La búsqueda de un 24to título en torneos del Grand Slam por parte de Serena Williams se había frustrado recientemente con derrotas en la final. En la presente edición del Abierto de Australia, la aventura no llegó tan lejos.

No logró su mejor saque, aprovechó solo una de sus oportunidades de quiebre y falló golpes a ras de césped con una frecuencia alarmante. El resultado fue una eliminación sorpresiva de la estadounidense en la tercera ronda, al caer el viernes 6-4, 6-7 (2), 7-5 ante la china Wang Qiang, 27ma preclasificada.

Williams sufrió un rompimiento en el penúltimo game. El duelo concluyó con un tiro de revés a la red, un reflejo de lo que ocurrió a menudo en el partido.

Fue el 27mo error no forzado en que Williams incurrió con el revés. Totalizó 56 errores, por apenas 20 de Wang.

Williams tiene en sus vitrinas siete trofeos del primer certamen del Grand Slam en el año. Pero esta representa su eliminación más temprana en el Melbourne Park desde que sucumbió también en la tercera ronda en 2006.

Y aquí va un dato que refleja lo inesperado que fue este tropiezo: La única vez en que estas dos tenistas se habían enfrentado fue en septiembre, dentro del Abierto de Estados Unidos —la única aparición de Wang en cuartos de final de un major—, y Williams requirió apenas de 44 minutos para liquidar el trámite por 6-1, 6-0. En punto totales quedaron 50-15.

El viernes, Wang superó rápidamente esas cifras de games y puntos, gracias en buena medida a un juego prácticamente impecable en el primer set.