Félix Verdejo

Félix Verdejo es declarado ganador durante un combate en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. 

Sorprendido y triste.

Así reaccionó el presidente de la Federación Puertorriqueña de Boxeo (FPB), José “Chiqui” Laureano, a la acusación federal contra el púgil Félix Verdejo por el presunto secuestro y ‘carjacking’ que desembocó en el asesinato de Keishla Marlen Rodríguez Ortiz.

Laureano fungió como entrenador de Verdejo durante gran parte de su carrera como boxeador aficionado en el Albergue Olímpico de Salinas, también en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y luego cuando representó a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

“Estoy sorprendido. No lo vi venir. Ese no es el Verdejo que yo conocía. No es el atleta que estuvo con nosotros mucho tiempo. No es el joven que entrenó conmigo, que era todo sonrisa y callado”, expresó con tristeza Laureano a EL VOCERO.

El líder federativo repudió el asesinato de la joven y envió sus condolencias a la familia, que en todo el proceso han sido vocales sobre la lucha contra la violencia machista.

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“Esto no debe ocurrir. A las féminas hay que respetarlas siempre. No hay derecho para quitarle la vida a nadie. La Federación no apoya un acto así de ningún boxeador ni de alguna otra persona. Es triste lo que está ocurriendo para la familia de la joven”, lamentó Laureano. “Fuerzas para ellos”, añadió.

Laureano estuvo también en la esquina del púgil en el clasificatorio olímpico de Brasil, que se celebró en mayo de 2012, donde Verdejo conquistó la presea dorada en la división de 60 kilogramos (kg) y se agenció de paso su boleto a los Juegos Olímpicos de Londres.

También fue su entrenador durante la justa olímpica en 2012, donde el boricua cayó ante el eventual medallista de oro, Vasyl Lomachenko, de Ucrania, con marcador de 14-9 en la fase de cuartos de final.

Verdejo enfrenta cargos federales por el alegado carjacking y secuestro en el que resultó muerta Keishla Marlen, y por matar intencionalmente a un niño no nacido, que se alega era producto de la relación de más diez años entre ambos. Por estos cargos, podría enfrentar la pena de muerte.

Las autoridades de la Isla investigan también el caso para someter cargos por asesinato.