Roland Garros

Zverev admitió después del encuentro que se sentía mal, con falta de aire y una ligera fiebre.

PARÍS — Quejándose de una ligera fiebre y falta de aire, Alexander Zverev no se sentía bien en la cancha durante el Abierto de Francia. Pero su malestar no provocó ninguna reacción de su rival o de los organizadores del torneo de Grand Slam que ha realizado miles de pruebas para evitar un brote de Covid-19 en el torneo.

Los organizadores aseguraron que el tenista alemán no consultó con sus doctores antes de que comenzara su encuentro de la cuarta ronda ante el adolescente italiano Jannik Sinner. Esto a pesar de los síntomas que experimentó y que posteriormente informó a la prensa tras perder por 6-3, 6-3, 4-6 y 6-3.

“No debí jugar”, dijo el tenista de 23 años y finalista del Abierto estadounidense. “Estoy muy enfermo. Realmente no puedo respirar como lo pueden oír".

El sexto cabeza de serie mencionó además que tuvo fiebre de 38 grados la noche anterior. Comenzó a experimentar los síntomas tras vencer al italiano Marco Coecchinato en sets corridos en la tercera ronda y dijo que “no estaba en el mejor estado físico”.

Los organizadores advirtieron que Zverev estaba al día con respecto a las pruebas de Covid-19 a las que se someten los jugadores cada cinco días. Sus resultados fueron negativos. La prueba más reciente se la realizó el martes y el domingo le informaron que sería sometido a una más.

Sinner indicó que de su lado de la red, Zverev se veía “bien, ya saben, en el tercer y cuarto set estuvo corriendo bastante”.

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“Creo que es una persona honesta, entonces si dice que tiene un resfriado o fiebre o algo, confío en él”, agregó.

El italiano de 19 años minimizó el riesgo de infección. Sinner enfrentará a Rafael Nadal en los cuartos de final.

“Nos han sometido a bastantes pruebas”, admitió. “Obviamente no estuvimos ta cerca. Es como si siempre tuviéramos que mantener nuestra distancia”.

Agregó: “No creo que desarrolle fiebre... espero que no”.

Los organizadores indicaron que han realizado cerca de 3.000 pruebas. Tienen hospedados a los jugadores en dos hoteles de París, en lo que se describe como un entorno controlado. Los jugadores portan máscaras en el trayecto a la cancha, pero no mientras juegan y tocan las raquetas en lugar de las manos.

Los organizadores dieron de baja a dos jugadoras del torneo juvenil que inició el domingo después de que dieron positivo por coronavirus. No dieron a conocer sus nombres.