RÍO GRANDE – Los Vaqueros fueron el penúltimo equipo en ingresar a la burbuja del Baloncesto Superior Nacional (BSN) tras superar un brote de Covid-19 a días del inicio del torneo.

Y aunque llegaron con las manos vacías y las expectativas bien altas, el quinteto bayamonés logró salir el viernes con el campeonato en mano por la entrada principal del hotel Wyndham Grand Río Mar, en Río Grande.

Superar esas barreras para también convertirse en los máximos ganadores del BSN es visto en las filas de los Vaqueros como una bendición, reconoció el apoderado del equipo, Yadier Molina.

Molina está viviendo un sueño, literalmente. Aún el viernes el estelar receptor de Grandes Ligas saboreaba el típico sabor a gloria que deja la conquista de cualquier campeonato, máxime cuando es el primero en su nueva faceta.

“Me siento contento por el grupo, el sacrificio que hicieron los jugadores y el trabajo duro del staff. Ver los resultados es algo bien bonito y seguimos celebrando”, expresó un evidentemente emocionado Molina a EL VOCERO mientras observaba a los canasteros de Bayamón celebrar el campeonato.

“Yo estuve apoyando en las cosas pequeñas y ahora estamos bendecidos con este campeonato. La química fue hermosa. Yo no hice nada, ellos saben jugar baloncesto”, continuó.

Bayamón barrió el jueves en tres partidos de la serie final a los Piratas de Quebradillas para conseguir el decimoquinto campeonato en su historia en un atípico torneo de seis semanas en medio de la pandemia del coronavirus.

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El quinteto dirigido por Nelson Colón dio rienda suelta a una modesta celebración en el centro de la cancha para luego saborear el champán típico del campeonato en un balcón cercano a la cancha principal de la burbuja.

Entre los pocos espectadores en la celebración uno de los que destacaba era Molina. En ese menester se le vio como el director de la orquesta repartiendo las botellas de champán para que sus “muchachos” – como les llama – continuaran celebrando en altas horas de la madrugada.

“Yo vine con dos misiones: ganar el campeonato y recordarle al pueblo. Gracias a Dios logré las dos, pero honestamente no estoy satisfecho. Quiero lograr muchos más campeonatos con este grupo de muchachos”, comentó, por su parte, el Jugador Más Valioso de la serie final, Ángel Rodríguez.

“Estoy bien contento, agradecido de Dios, agradecido de los muchachos. Nada de esto hubiese si no lo hubiésemos hecho como equipo. La gloria es de Dios. Yo quiero más campeonatos”, continuó el armador.

Bayamón celebraría el viernes una caravana de celebración antes de partir a sus respectivos hogares en horas de la mañana del sábado.

El BSN cerró el jueves su temporada 2020, que se celebró en una burbuja en Río Grande en medio de la pandemia del coronavirus.