Agricultura

Secretario del Departamento de Agricultura, Carlos Flores Ortega 

La orden ejecutiva que cierra los establecimientos comerciales con el toque de queda ha hecho de los supermercados un punto de venta directa para los agricultores del País, a la vez que abre la puerta a la reinversión de los agricultores para lograr reducir las importaciones locales, que superan el 85 % de la demanda.

“Los supermercados han tenido un aumento en sus ventas de entre 20 % y 25 %, por lo que necesitan muchos productos. Los agricultores tienen que moverse y hacer una transición rápida a estos sectores porque no tienen otra opción. Son los que ahora pueden vender, ventaja que no tienen otras industrias que no pueden abrir. Si el supermercado pide el producto en otro empaque, tamaño o formato, hay que hacerlo para comercializarlo”, resaltó Carlos Flores, secretario del Departamento de Agricultura (DA), promoviendo un cambio de mentalidad en los agricultores que no han diversificado sus puntos de ventas ante la emergencia.

Los productores generalmente venden sus productos en las plazas del mercado, comedores escolares, supermercados y colmados, pero tras el toque de queda vigente, las últimas dos alternativas son las únicas viables para promover y no dejar perder las cosechas de alimentos producidos localmente.

“Hay un porcentaje que se compraba en los mercados familiares de los municipios y comedores que ahora no están abiertos, y el 30 % se les vendía a restaurantes, cafeterías y vendedores en la calle. Con esta situación de desastre se distorsionan los puntos de venta. Lo que queda es el grueso de los supermercados y colmados. Ahora los agricultores tienen que hacer la gestión y llamar a estos comercios para vender sus productos”, resaltó el titular de Agricultura.

La agencia gubernamental se unió en una iniciativa con la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), que creó una red de distribuidores y mayoristas para vender las cosechas en los supermercados, mientras el sobrante se le ha estado donando al Banco de Alimentos de Puerto Rico.

“Los mayoristas nos están dando la mano. Hay un listado a través de MIDA para que los agricultores les ofrezcan sus productos directamente a los supermercados. Aquí hay mucha oportunidad en la agricultura en productos farináceos, frutales, leche, queso, carne de pollo, cabro, oveja y la empresa de carne de conejo está creciendo. También productos con valor añadido como sofrito o —por ejemplo— la pana, que no es este producto solo, sino otros derivados como la harina de pana. Esto lo está trayendo la generación joven”, afirmó el secretario.

Otras iniciativas por separado

El presidente de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico (AAPR), Héctor I. Cordero Toledo, indicó que la organización ha desarrollado medidas para impulsar la venta de productos locales mediante el uso de tecnologías, así como con la creación de nuevas relaciones de negocios.

“Estamos trabajando de la mano con nuestros agricultores para asegurar que no se pierda ningún producto local. La Asociación tiene una herramienta en línea donde los agricultores pueden insertar su inventario de productos frescos. Esta lista se comparte con compradores al por mayor, dueños de restaurantes, vendedores de frutas y verduras, para que se comuniquen con los agricultores directamente. En ocho horas teníamos registrado más de 100,000 libras de frutas y verduras disponible al mercado”, explicó Cordero.

La aplicación cuenta al momento con cerca de 400,000 libras de frutas, verduras y vegetales, y más de 4 millones de plátanos y guineos, cuyos agricultores provienen de sobre 32 municipios.

Curiosamente estas iniciativas no están coordinadas con el Departamento de Agricultura. “La Asociación de Agricultores siempre ha preferido mantenerse fuera de lo que hace el DA, lo que confunde a los agricultores. Esto no es de ahora, ha sido así por muchos años y debemos de alinearnos para trabajar en conjunto”, declaró Flores.

La entidad que agrupa a los agricultores del País también ha estado trabajando con temas de política pública para ofrecerle alivios contributivos a esta industria e impulsar la apertura de mercados familiares con los controles necesarios ante el toque de queda.

“La resolución conjunta 497 presentada por el senador Luis Berdiel, va dirigida a ofrecerle un alivio de $1,500 por agricultor, pescador o ganadero con un impacto presupuestario total de $25.5 millones. Mientras que la resolución número 503 de la autoría del senador Luis Daniel Muñiz, está dirigida a reabrir mercados familiares”, informó Cordero.

En la Cámara, el representante Joel I. Franqui Atiles presentó las resoluciones para apoyar al sector agrícola e implementar ayudas, incluyendo moratoria en los pagos de renta, seguros e incentivos económicos, entre otros. La Asociación —que forma parte del ‘task forcé’ económico— aboga por medidas como la extensión del certificado de bonafide hasta diciembre de 2020, fondos para el restablecimiento del Programa de Subsidio Patronal, Fondo de Innovación para el Desarrollo Agrícola (FIDA) para garantizar préstamos en colaboración con Puerto Rico Farm Credit, y también incentivos para la compra de insumos agrícolas y pecuarios.

“Pedimos la apertura de operaciones de apoyo y servicios como talleres de mecánica, auto parts y ferreterías. Hay agricultores paralizados porque no pueden arreglar sus maquinarias o darles mantenimiento. Por otro lado, ya que se han aprobado subsidios en otros sectores, no estaría de más que la Junta Federal de Supervisión Fiscal (JFSF), revalúe los viejos modelos de subsidios para agricultores”, reclamó Cordero.

Sobre el programa de subsidio salarial, el secretario de Agricultura aseguró que la JFSF no aprobará esa ayuda porque no es efectiva.

“Eso no va a pasar. Primero, que solo beneficia a menos de un 10 % del sector agrícola y segundo, que la JFSF y el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) determinaron que por cada dólar de inversión solo había .19 centavos de retorno. Eso se cambió a un incentivo por producción, porque ese dinero va al que produce. Antes iba al que producía y al que no producía. Los recursos se maximizan en las áreas de mayor oportunidad, con mayor retorno de inversión”, acotó Flores.