Playas

Las playas permanecen cerradas desde mediados de marzo, tras la confirmación de los primeros casos de Covid-19.

La nueva orden ejecutiva que estará vigente a partir del próximo 26 de mayo da paso a la apertura escalonada de las actividades recreativas en espacios abiertos en el exterior, lo que le brinda un alivio al sector turístico que ha sido uno de los más golpeados con la pandemia de coronavirus.

Los excursionistas ya estaban preparados para este momento con las debidas medidas de higiene y planes de seguridad, que incluyen el distanciamiento físico entre los participantes de los recorridos turísticos.

“Yo hago excursiones a las Cuevas de Camuy, que son bien amplias y con grupos de 12 personas se puede mantener los seis pies de distancia. Nosotros, luego de cada actividad, siempre limpiábamos y desinfectábamos todos los equipos, antes de la pandemia. También realizo recorridos por bosques y reservas que se pueden hacer con grupos pequeños”, indicó Roberto Moreno, propietario de Borikua Tours.

El empresario sacó a relucir la necesidad de promover y mostrar distintos puntos de la Isla, evitando acaparar los mismos —como El Yunque y El Morro—, sobre todo en estos momentos que se exige el distanciamiento entre personas, por lo que entiende que es el momento ideal para mercadear nuevos lugares.

“El Yunque recibe 1.5 millones de turistas al año, mientras que al Bosque Seco de Guánica llegan solo 11,000. Aquí hay 20 bosques estatales, muchas reservas naturales y playas que se pueden visitar como las Cavernas de Cabachuelas, en Morovis; Las Salinas, de Cabo Rojo; Refugio de Aves, de Boquerón; el Bosque Maricao, Bosque Estatal Monte Choca, en Corozal; La Parguera, la playa Crash Boat, en Aguadilla; y distintos lugares en Jayuya”, detalló Moreno.

La idea es que se comience a dar prioridad a la promoción de los recursos turísticos alrededor de toda la Isla para que más empresas de ‘tours’ puedan trabajar durante la emergencia sanitaria, a la vez que se benefician más municipios con la llegada de turistas.

Deportes acuáticos

Aunque solo se mencionó en el mensaje de la gobernadora que se permitirá la operación de actividades con veleros, remos, ‘paddle board’ y la navegación solo de marina a marina para evitar la aglomeración de personas en las playas, la expectativa es que se puedan realizar otras actividades acuáticas con las debidas precauciones de seguridad.

“Tenemos información de que van a autorizar los negocios de deportes acuáticos en las playas, pero con reservación, lo que para nosotros significará entre un 25 % y 30% de las ventas habituales, porque cerca del 75% de nuestros clientes llegan a la playa a pedir el servicio o de los hoteles. Tenemos que coordinar las citas por internet, pero esto es un comienzo”, declaró Kenny Pastor, propietario de Watersports 4U, en Isla Verde.

Por su parte, Charlie Rivera, vicepresidente de Operaciones de East Island Excursions, evalúa la posibilidad de adaptar su negocio de recorridos a viajes de marina a marina como fue aprobado por la gobernadora. “Evaluaré hacer paseos sin anclar en las playas, como hacíamos regularmente, por lugares como los islotes Punta Medio Mundo y Cayo Piñero con el 50% de los pasajeros. El catamarán tiene cabida para 80 personas, por lo que pueden estar 40 personas con sus mascarillas y distanciamiento”, dijo.