Gondolas vacías

A casi cuatro años de transcurrido el paso del huracán María por la Isla, todavía los productos faltantes en los puntos de venta (‘out of stock’) no han logrado alcanzar los niveles óptimos pre huracán, mientras, aumentan los fondos federales destinados a la compra de alimentos y otros productos del hogar e higiene personal.

Al momento, el out of stock se sitúa en 18.4%. Dicho porcentaje representa un marcado aumento en los pasados meses, ya que durante febrero y marzo esta cifra se mantuvo en niveles saludables de 14%, cifra inferior inclusive a lo que se ostentaba en la Isla pre-María que era un 15.6%, según datos provistos por la firma Professional Market Research (PMR), empresa que ha medido los productos faltantes en la Isla por los pasados 30 años.

Acorde con el Food Market Institute (FMI), ese porcentaje de faltantes en góndolas se traduce en una reducción en ventas de unos $350 millones.

Según los datos del FMI, por cada punto de faltante en góndola se pierde medio punto en ventas, cifra que puede ser significativa, cuando en la Isla las ventas en la industria de alimentos en tiendas de comestibles y supermercados representan unos $4,000 millones.

Este faltante de productos en góndolas lo que representa es que en los meses de abril y mayo de 2021, el 18.4% de los más de 3,000 productos analizados, no están presentes en góndolas, lo que reduce las opciones de selección de los consumidores.

Cuando único esos porcentajes se han elevado de manera significativa fue cuando la emergencia del huracán María -en el 2017- donde la falta de productos en góndolas llegó a 21.02%, lo que se mantuvo de manera muy similar hasta octubre de 2018 donde se promediaba un 20%. En el 2019 se normalizaron los abastos con un “out of stock” que bajó a entre 13% y 15% al comienzo del año y 11% al culminarlo. Al llegar la pandemia en el 2020, volvieron a subir los niveles de productos faltantes en las góndolas a sobre 18%, lo que comenzó a mejorar durante el primer trimestre de 2021, volviendo a aumentar en los pasados dos meses.

“El incremento de este porcentaje se debe a los fondos federales que han impactado la demanda de las compras, porque hay más poder adquisitivo. También afecta la poca producción a nivel mundial que aumenta la escasez”, informó Francisco J. Cabrero, presidente de PMR.

Según informó, las categorías más afectadas que se evaluaron en las visitas mensuales a 260 supermercados del País, fueron los desinfectantes, artículos de limpieza, carnes, pollo, congelados, higiene personal “groceries” y el segmento de los helados.

Temporada de huracanes

Cabrero mostró preocupación por la llegada de la época de fenómenos atmosféricos, ya que durante estos meses hay mayor demanda de diversos productos y alimentos, lo que podría redundar en una escasez momentánea de los artículos esenciales si toda la población decide comprar a la misma vez.

“En este tiempo aumenta mucho la demanda de artículos de primera necesidad, por lo que la gente debe comprar poco a poco para que no tenga que salir de cantazo ante una tormenta, causando un disloque en los abastos”, comentó el ejecutivo.

Por su parte, Manuel Reyes, vicepresidente ejecutivo de MIDA, también hizo un llamado a los consumidores, durante la presentación de la Radiografía del Consumidor, a preparar su alacena para esta temporada.

“Estamos comenzando la temporada de huracanes y el consumidor no debe esperar el anuncio de una emergencia para prepararse, y así evitar interrupción en los suplidos. No sabemos cómo vamos a estar en ese momento, por lo que debe haber preparación desde ahora”, dijo refiriéndose a los desafíos en la cadena de suministros por la pandemia de covid-19.

Continuará el alza en los precios

Reyes, además, opinó que el incremento en los precios de los productos que se compran en los supermercados, se mantendrá, al menos a mediano plazo, ya que continúan los desafíos en la cadena de distribución de alimentos.

Reconoció que la tendencia de alza parece que va a continuar, y que tomará tiempo en lo que se va ajustando el mercado. “Tenemos un incremento en el costo de los muelles y estamos en los tribunales tratando de evitar un aumento en los costos de transportación. No es culpa de los detallistas, hay muchos eslabones en la cadena que no controlan. Esperamos que más adelante los costos se normalicen, pero tenemos que seguir monitoreando el mercado”, dijo el vicepresidente ejecutivo de MIDA.

Con ello coincide Cabrero, quien estuvo de acuerdo con el panorama de los altos costos, ya que entiende que es lo usual durante las temporadas de emergencias cuando incrementan las compras.

“El alza en los costos significa que hay una mayor demanda y poca producción, la combinación ideal para aumentar los precios. Esta es la reacción natural de la industria cuando se reduce la disponibilidad de los productos”, explicó el presidente de PMR.

En declaraciones a este rotativo, representantes del sector- entre estos MIDA, así como la Asociación de Comercios al Detal y el Centro Unido de Detallistas (Acdet)- habían expresado preocupación sobre la necesidad de ampliar el inventario para atender las situaciones de emergencia, y recomendaron la eliminación del impuesto al inventario.

Según indicaron, el temor a que el porcentaje de faltantes en góndola aumentando genera inquietud, porque los comerciantes no está en la disposición de arriesgarse con mayores compras para que la oferta sea más amplia y variada, pues tienen que pagar más impuestos.

Según PMR, el faltante en góndola en Puerto Rico históricamente ronda un 15%, frente al promedio de 8% en Estados Unidos. Estima que lo idóneo a nivel local sería un 10% o menos de faltante de inventario, pero la industria entiende que, al ser una Isla, eso hace que tome más tiempo en lograr el nivel más aceptable.